Capítulo 6.1: Trampa

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2 de julio de 2011 a las 23:27

—¿No se va a cansar nunca? 

El agotamiento empezó a mermar la fuerza de la elite de soldados vestidos de negro. Cada vez que acaban con una tanda de alrededor de cuarenta copias de George White, otras cuarenta aparecían. Sus rostros expresaban frustración. Ni siquiera habían notado que había que dos de ellos no estaban luchando a su lado. Saltando de azotea en azotea, trataban de evitar que el sacerdote, George White, escape con la piedra Eyre que portaba en su interior.

Debajo, en la calle, una de las mercenarias, que separó del resto, se enfrentaba cara a cara con el héroe urbano "Zero". Ella llevaba ventaja pero el chico, que cubre su rostro con un pañuelo azul y anteojos, rió con confianza.

—No me gusta hacer trampa, pero ahora mismo no puedo perder. Si nos enfrentamos nuevamente, te prometo pelear justamente.

En ese momento Zero, sacó de su cinturón seis pequeñas esferas y las puso en los espacios entre los dedos de ambas manos.

La mercenaria corrió hacia él, intentando evitar que haga algo con esas esferas.

Él las apretó, ella retrocedió al ver eso.

—«¿Eh?»

—Eso es justamente lo que necesitaba —dijo él.

Las esferas se abrieron y de ellas salió un humo gris que cubrió a ambos rápidamente. 

—«Una cortina de humo... ¿Huirá?».

PLAF

Un golpe de llenó en la mandíbula de la mercenaria.

Ella tambaleó un segundo para luego ponerse en guardia. 

—«¡Debo moverme!»

Pero ese golpe la desorientó.

PLAF PLAF PLAF PLAF

Uno tras otro y por izquierda y por derecha, los golpes impactaban su rostro, que estaba cubierto por una dura mascara, con una fuerza capaz de dejar inconsciente a una persona sin entrenamiento. Ella era incapaz de reaccionar frente al combo, por su limitada vista. Cubrió su rostro con sus brazos, el blindaje en estos redujo el impacto de los golpes, que poco después cesaron. 

Uno segundos después, ella intentó ver si el humo se había disipado, pero la vista era incluso menor.

—«¡¿Lanzó más?!» 

En ese momento, ella observó una rápida y delgada luz celeste que atravesó su muslo derecho.

—GAAAH.

El dolor recorrió todo su cuerpo

—Ese blindaje es de elemento 347, ¿No? Muy efectivo contra la energía oscura pero contra la energía normal, es inútil.

Philip apuntó su dedo índice de la mano derecha hacia la mercenaria como si fuera una pistola, el guante gris se ilumino y disparó una luz celeste.

—AAAAAH

Esta vez fue el antebrazo izquierdo.

Luego el hombro derecho.

Por último su abdomen.

El dolor y ardor recorrían el cuerpo de la chica, parecía como si estuviera dentro de llamas. 

Ella cayó hacia atrás y rodó para escapar, logrando salir del humo.

Jadeó un poco al levantarse y se puso en guardia a la espera de que Zero salga o el humo se disipe. 

—«Esos anteojos... ¡Maldición!» —Ella se dio cuenta de la trampa en la que había caído. No podía ver nada en el humo, pero él sí.

Element/Zero [Libro 1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora