Cap 2

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El regreso a casa no es lo mismo, no sé si a ustedes también les pasa que cuando algo que les dicen o hacen mal les caga el día, yo tenía toda la energía positiva para que primero: me fuera bien en la entrevista cosa que estoy en lista de espera en esa farmacia que ni siquiera trabajare en lo que estudie y segundo: me topo con el amor de mi infancia y adolescencia y me dice que solo viene a despedirse y que está pololeando con un gringo ¡genial!...Viva mi vida!

Estoy tan bajoneao' que lo único que quiero es llegar a mi casa y acostarme a ver el techo, si lo sé, no es el mejor panorama, pero es la única forma que se me viene a la cabeza de poder desahogar y sacarlo ¿cachay?

El tiempo que paso caminando pasa demasiado lento, por lo general me demoro media hora caminando del centro hacia mí casa, pero siento que no llego y me duelen demasiado los pies, los autos pasan tan rápidos que hasta eso me molesta, es un mal día...

Después de una hora llego a la casa no sé porque cresta me demore ¡ah ya se! miraba el cielo que era lo más bonito que encontré hoy y el paisaje, me voy directo a mi pieza donde me saco los zapatos en el camino y los dejo tirados en el pasillo abro la puerta y la cierro de un portazo, me tiro encima de la cama y veo el techo.

- ¡Hermanito! - me dice Matías desde la puerta.

- algo quieres, dime. - respondo sin despegar mi mirada del techo, que por cierto tengo que barnizarlo porque está bien feo.

- Me ofende que pienses eso - termina con un puchero - sí, quiero algo

- ¿algo?, Pueden ser muchas cosas ese... ¡¿algo?! - digo aun mirando el techo.

- ¡Javier!

- Vale, entonces dime sin nombre ¿cuál es tu solicitud para este hermano pequeño? - me siento en la cama y nos miramos.

-Yaaaa, tampoco es para tanto - se sienta a mi lado y se queda unos segundos en silencio.

- respóndeme que estoy ocupado...

- Ya y yo tengo puerta. Aún me duele que no me la devuelvan, pero estoy esperando el día sabes - Lo dice en un tono esperanzado y continua - Javier no vine aquí para hablar de la puerta, sino más bien de invitarte a salir conmigo... a un carrete.

- no puedo...yo no soy de... ese... ambiente - respondo con mi cara de asco, bueno esa es la única que tengo.

- Pero hombre mírate - me apunta con el dedo - estás encerrado, estresado y hace tiempo que no salimos los tres juntos de peda.

- Julio...¿irá?

- Claro que va, si esta igual que tú, bueno esperando. La única diferencia que él está esperando a la pelolai' esa y tú estás buscando trabajo, lo último es menos emocionante pero es válido creo.

- ya y tú tienes como 50 años y aún no terminas la U.

- ¿gracias? no sabía que un viejo de 50 años era atractivo como yo, pero no hay que desviarse del tema vas a ir igual

- pero...

- nada de peros hueón. Teni' que salir y vai' conmigo y con el julio, a las 12 salimos - no me da tiempo de contestarle cuando se marcha dejándome con la palabra en la boca

No se cuento tiempo pasa pero para no aburrirme empiezo con una de mis lecturas favoritas la biblia si es algo loco pero me gusta leer los salmos y las lecturas eso me lo ha inculcado mi mama si es raro por la forma de expresarse si le haces esperar por la comida de transforma ese es el único detalle que hay con ella. Es algo bueno no todos somos perfectos.

- ¿Qué te dijo el Matías? - me interrumpe mi mama

- quiere que salgamos los tres de carrete

- ¡ahhh! eso es bueno

Sagrado CorazónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora