Capitulo 53

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Estaba nervioso. Sus manos templaban y sudaban, su respiración se acortaba, por cada paso que daba se hiperventilaba más y más. Sus pasos antes suaves ahora eran bastantes pesados. Para mala y buena suerte de Silver tales pasos fueron muy bien escuchados por la encapuchada no tan misteriosa.

"Quien esta ahí!?" Su voz era firme y dura pero a la vez muy fina y arreglada. Eso ya era suficiente droga para que el erizo plateado se desplomara con el corazón saliendo de su boca delante de su enamorada. Ella tiró un pequeño grito exaltada por el imprevisto de aquel chico en el suelo, miró hacia los lados, hacia el fondo y hacia atrás por si alguien era su acompañante o peor.. su atacante. Solo que la gata no sabe que fue ELLA quien lo mato.

Agachándose hacia el cuerpo desmayado de Silver, examinó cualquier extremidad que parezca herida. Nada, solo una condición algo deplorable (recuerden que él estaba casi desnutrido) miró su cara y algo en su corazón se revolvió. Lindo color, lindo cabello, una cara bien pulida, mejillas totalmente rojas, ojos dorados...

"H-Hola.." la gata se asustó por la rápida recuperación del erizo plateado. Y sin darse cuenta, Silver se prendió en fuego.... literalmente. Todo fue tan rápido para el que ni sabe a ciencia cierta cómo fue que su cuerpo se incendió.
Saco un grito de dolor, pues claro! El fuego hace daño.

Su grito fue seguido por la gata quien desesperadamente buscó algo dentro de su capa, de entre sus manos agarró una jarra de cerámica 'fina' con una tapa circular (similar a los corches de vinos) Tan rápido como lo saco, lo destapo y vertió lo que contenía dentro hacia Silver. Era un líquido morado que para la fortuna de Silver apagó por completo su llama.

"Hay por los dioses! Lo siento tanto!" Tirando el jarrón sin importar que esté se rompiera le da una reverencia japonesa "E-Es mi culpa que te incendiarás... y-yo..." se quedó unos segundos en silencio para escuchar el reproche del desconocido, solo que nunca llegó. Levantando su cabeza con pena y vergüenza cambia repentinamente a confusión. Silver no estaba enojado, estaba más interesado por el olor y el sabor del líquido morado que las quemaduras de segundo grado en la mayoría de su cuerpo.

"Silver!!" El llamado de la pareja totalmente coordinada llegó al panorama de la nueva y próxima pareja. Su impresión fue muy esperada, más por Amy ya que sonic no aguantó la risa unos segundos después de verlo.

"Silver! Estás bien?" Corriendo hacia el sacando materiales médicos de su mochila de camino.

"Si. Estoy bien, solo me queme un po- ahgk!!" Amy no le dejo hablar al empezar el tratamiento, un paño bañado con agua medicinal echa por la Abuela Rose, doloroso pero súper efectivo.

"Ya ya~ pasará rápido.. eso lo desinfectará y sanará más rápido" ya con el trabajo echo prosiguió a vendarlo.

Luego de acabar su risa (qué termino siendo silenciosa) tomo un manto serio y se acercó a la gata quien al verlo acercarse intimidante retrocedió unos pasos. Un gruñido bajo pero sonoro fue sacado de Silver, no se necesitaba de palabras o gestos como para que el erizo azul entendiera.

Retrocediendo un paso se cruzó de brazos "tú le hiciste eso?" Trató de sonar sereno y no atacante hacia la nueva chica. Un difícil acto para el.

La gata nerviosa se quitó la capucha de la cabeza y con un ligero asentimiento afirmó. Ella era como dijo Silver con su vaga descripción.
"Una disculpa de ante mano por lo de su amigo, no era mi intención provocarle algún daño"

"No te preocupes! Él ha recibido cosas peores" Amy se levantó y le dio una tierna sonrisa a la gata lila.

"Bueno... la pregunta es ¿Como? No tienes ninguna antorcha en la mano..." Sonic la examinó rodeándola y poniendo incómoda a la princesa.

La Rosa Roja (Sonamy)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora