Betty llega a Ecomoda y no hay nadie, solo esta Wilson haciendo la ronda.
Wilson: Buenas noches Doña Betty.
B: Wilson dígame Betty, como siempre.
W: Pero usted ahora es la esposa de uno de los dueños Doctora.
B: Sí Wilson, pero yo sigo siento la misma persona que ha visto durante todo este tiempo.
W: Compréndame Betty, no quiero que me corran de mi puesto por ser irrespetuoso con usted. Su estatus ahora es otro.
B: Tiene razón Wilson, no lo había pensado. Bueno podemos hacer una cosa, cuando Armando o mis suegros estén delante me llama Doña Betty. ¡Suena tan raro! Y cuando vaya sola y con mis amigas me dice Betty.
W: De acuerdo Doctora.
B: Así también puede llamarme y nos ahorramos el Doña. Y no me esta faltando el respeto al decirme así.
W: Como usted diga Doctora.
B: Wilson voy a presidencia, Armando me esta esperando. -Wilson abre la puerta de Ecomoda, para que ella pase.-
Armando esta revisando unos papeles, cuando entra Betty en presidencia.
B: Hola mi amor. ¿Terminaste? -Armando levanta la vista y se le queda mirando con cara de bobo enamorado.-
A: Si Betty, ya acabe. ¿Qué tal ese tercer grado?
B: Bien, les conté ciertas verdades y omití otras. -Armando se acerca a Betty.-
Armando con cara de pícaro: ¿Y ahora me va a cumplir la promesa qué me hizo esta mañana Señora de Mendoza?
B: ¡Oh Armando! No tienes remedio.
A: Me lo prometiste. -La besa apasionadamente.-
B: Esta bien Armando, pero cierra las puertas de presidencia, Wilson esta aquí.
A: A la orden princesa. -Dice riéndose, mientras cierra las puertas.-
Armando la vuelve a besar y ella le pasa los brazos alrededor de su nuca, devolviéndole el beso. Siguen besándose durante un rato y Armando la lleva junto a su mesa. Él se sienta en su sillón de oficina.
A: Betty quédate de pie a mi lado.
B: Como desees mi amor.
Él empieza a acariciar sus piernas, subiendo por sus muslos, hasta llegar a su feminidad, le acaricia el clítoris suavemente y luego comprueba la humedad de su vagina. Betty no para de gemir y temblar ante las caricias de Armando. Él le sube la falda hasta la cintura y le baja las bragas de encaje, la sienta al borde de la mesa y se le queda mirando lo humedad que tiene la vulva, esto lo enloquece y se acerca ansioso a lamerle el clítoris y la vagina. En la ofician solo se oye los gemidos de Betty, mientras Armando la lame, succiona y muerde su clítoris. Temblores y corrientes eléctricas aumentan en el cuerpo de Betty. Armando mete su lengua en su vagina y succiona su néctar, esta que ya no puede más, se levanta, se baja los pantalones junto con los boxers y se introduce lentamente en Betty.
A: Mirame Betty. -Le dice mientras la penetra lentamente.- Betty no aparta la mirada de sus ojos, están llenos de deseo, placer y lujuria.-
Armando empieza con movimientos lentos, haciendo que Betty se desespere.
B: Más rápido Armando.
A: Tranquila, disfrutemos un poco, mi vida.
Armando comienza a moverse un poco más rápido hasta que se descontrola y la embiste cada vez más fuerte.
B:Si, si, así Armando.
A: Mi amor te amo.
B: Armandoooo te amooooo
A: Bettyyyyyy.
Los dos llegan a un potente orgasmo, se quedan abrazados unos minutos.
A: ¿Te gusto mi amor?
B: Si Armando. ¿De vedad soñaste esto conmigo?
A: ¡O si mi amor! Aunque no ibas tan elegante y provocativamente vestida.
B: Eres un pervertido Armando Mendoza.
A:Contigo no puedo evitarlo señora Mendoza. -Se arreglan y se marchan a casa.-
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Mujer con fecha de caducidad
Fiksi Penggemar¿Qué harías sí fueras Betty y supieras que te quedan 4 meses de vida? Las locuras que podría hacer...