Viejos compañeros

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- Bienvenido a casa Shochan- le recibe su pareja con su cálida y hermosa sonrisa.

Después de salir de aquella cárcel, tuvo que tomarse un tiempo para asimilar un poco mejor lo que había hecho.

Tomó la decisión, la iniciativa de ir a visitar a su hermano después de varios años sin verlo y decirle textualmente "No te odio"

A pesar que en ese momento habló tan tranquilamente con él, al estar caminando lejos de aquella cárcel... Es como si el valor, la valentía con la que había tomado tal decisión se hubiera evaporado al momento de salir al sol... Igual a cuando la adrenalina segregada por el cuerpo deja de hacer efecto en momentos cruciales donde el dolor o el cansancio podían sentirse.

No se sentía sofocado y no se arrepentía de tomar esa decisión.

No podía pasarse el resto de su vida odiando a los integrantes de su familia, estaba haciéndolo de a poco, no tenía porque apresurarse eso sólo lo llevaría a tomar decisiones apresuradas que podrían terminar en un mal sabor de boca para él mismo.

Después de salir de ese lugar, se sentía más liberado.

Como si una parte del peso que llevaba en sus hombros hubiera desaparecido, aunque otra, seguía presente y llevaba de nombre Enji Todoroki.

Dió una especie de salto de fe al visitar a su hermano y al parecer, todo tuvo un desarrollo mejor al que pudo haber pensado.

Observa como el peliverde se acerca y siguiéndolo de cerca su can quien no dudó en ladrar y acercarse en busca de un mimo de su parte.

A pesar de querer mimar un poco a su mascota, lo primero que hace es envolver a su prometido entre sus brazos y acercar su rostro al contrario para besarlo, esto toma por sorpresa a Izuku que no corresponde a su iniciativa y le empuja un poco por el pecho.

- Shouto, ¿Está todo bien?- le preguntado escuchandose preocupado.

Sabía muchas cosas del semipelirrojo y una de ellas, era que nunca le había recibido con semejante acto tan meloso, siempre le decía un "bienvenido a casa" y le recibía los besos en la mejilla que solía darle.

Era una especie de ritual que habían adoptado, principalmente desde que comenzaron a convivir bajo el mismo techo.

- Estoy bien Izuku- le responde manteniendo sus manos alrededor de la espalda baja del pecoso- Tuve un deseo enorme de besarte cuando te ví darme esa sonrisa.

Se sonroja un poco por sus palabras.

Kane ladra y posa sus patas sobre ellos, quería atención.

- Shochan, tu hijo quiere tu atención.

- Justo ahora la única atención que quiero es recibir un beso de tu parte- responde.

Se sentía ansioso, quería poder saborear sus labios por un momento para estar más tranquilo.

- ¿Cómo puedes decir eso?- le regaña frunciendo ligeramente el ceño- ¿Qué harás cuándo tengamos a nuestros hijos?- le cuestiona mirándole a los ojos- Ellos requerirán la atención que Kane te está pidiendo ahora.

- No lo pongas así, me hace sentir como un irresponsable- suspira, aquel comentario no le había gustado.

- ¡Sabes que no me refiero a eso!- le dice alarmado- Shochan- acerca sus manos a su rostro para acunarlo con cariño- Algo ocurrió, ¿No es verdad?- insiste.

- Izu... Sólo estoy poniendo en práctica tus palabras.

- ¿Mis palabras?- pregunta confundido, aprovecha el momento para acariciar aquellas mejillas con cariño.

Heridas (Tododeku) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora