Capitulo 24

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ADVERTENCIA: Contenido +18

Mia Black:

—A ver si entendí, ¿de mí depende todo? —Cuestione cuando regrese a la cruda realidad.

—En teoría si, pero no lo veas así piensa que es para salvar tu culo y el de Andrew —Hace un gesto restándole importancia.

—Tú puedes Mia, eres la puta ama de esto, desde pequeña eres muy madura y sé que Andrew te quiere dar por los dos lados, no lo culpo si yo fuera él pensaría igual —Agrega con diversión Alana.

—No es mala idea Alana, pero yo no obligaré a Mia a dejar que la marque y menos a tener intimidad —Comenta Andrew.

—Hay por favor, Mia no es una santa en el instituto dicen que sabe hacer buenas mamadas —Veo a Alana con los ojos abiertos.

Verónica se suelta a carcajadas, Alana se le une. Mi rostro debe ser un poema y Andrew pues él está como los muñecos de un cómic a punto de explotar.

—¿Estás loca mujer? Yo jamás he tocado una polla con mi boca así que deja de inventar burradas —Eso provoca que ría más fuerte.

—Es... que...deben ver... sus...caras —Comenta entre risas

—Son... para...una... foto...jajaja —Ríe Verónica.

—Andrew no es verdad lo que está hablando Alana, pero sabes que si es cierto que Connor se entere de que su mate está diciendo cosas de su hermana —Sonreí maliciosa.

La risa de Alana se acaba, digamos que podría tener ciertos problemas con mi hermano y un buen sermón. Así que no le conviene para nada que yo le diga algo a Connor.

—No te atreverías —Niega incrédula.

—Oh amiga créeme que si —Me cruzo de brazos.

—Bien, es mentira lo que dije es solo una bromita. Ya quita la cara de culo Andrew —Confiesa.

—Bueno los llevaré a la habitación para que entren en calor —Anuncia Verónica.

—Yo puedo llegar a mi habitación con Mia, lleva a Alana a la de ella —Se apresura a decir Andrew.

[...]

—Así que esta era tu habitación —Musite viendo la habitación.

Siento como Andrew me abraza por la espalda y hunde su cabeza en mi cuello e inhala mi aroma, justo en la parte donde ira su marca. Seré sincera quiero que esto pase pero no así por obligación.

—No haré nada que no quieras Mia, si te sientes obligada buscaremos otra solución a todo esto —Murmura.

—Si quiero hacerlo —Admití.

Eso fue como la luz verde para despertar al instinto sexual de Andrew. Él me volteo, comenzó a besarme con ferocidad y posesividad. Le correspondo como puedo.

Él baja a mi cuello, en donde va a ir la marca. Comienza a besar, lamer y succionar, está preparando, pero aún no lo hará o eso creo. No puedo evitar jadear, ya que ese es mi punto débil.

Las manos ágiles de Andrew se adentran por mi blusa su tacto me hace estremecer, rápidamente quita mi blusa. Me alza sosteniendome por mis glúteos y apretandolos un poco.

Siento como me recuesta en la cama y él entre mis piernas, puedo sentir lo duro que está. Sus labios bajan al valle de mis senos, besa sobre ellos. La mirada oscura y lujuriosa de Andrew da a entender que ha llevado deseando esto desde hace mucho. Sus fuertes manos rompen mi brasier de encaje rojo en dos.

—Oye me encantaba ese brasier —Me quejo cuando lleva mi pezón a su boca.

—Te compraré otra nena, solo disfruta —Pide con la voz ronca.

Andrew succiona mi pezón con fuerza sacándome un gemido. Por la Diosa me voy a venir con solo eso, sus manos curiosas desabrochan mi pantalón para tener mejor acceso a mi interior.

Mi pantalón sale de mi cuerpo lo único que me cubre son mis bragas, Andrew se saca la camisa quedando su torso desnudo sus cuadros se marcan perfectamente. En un rápido movimiento quedó yo encima de él.

Muevo suavemente mis caderas para tener fricción con su parte más íntima. Andrew jadea y sujeta con fuerza mis caderas, se está conteniendo. Me hago hacia adelante muerdo lentamente su oreja y le susurro:

—No te contengas querido —Pido.

—Mia de verdad que si hubiera sabido que eras así hace mucho estuvieras marcada —Jadea.

Andrew vuelve a colocarse encima de mí, se quita sus jeans dejando ver su Calvin Klein donde se marca perfectamente su amigo. Un deseo de verla, tocarla y probarla me inunda, así que me siento en cama con Andrew de pie.

—Quiero hacer algo, solo déjame intentar —Musito lujuriosa.

—Haz lo que desees conmigo —Acepta.

Mis tímidas manos juegan con el elástico de los boxers, lo bajo lentamente para torturar un poco a Andrew, su gran miembro se hacen presente. Mi boca se hace agua al ver-lo, un líquido pre-seminal sale por la punta.

Con mi mano comienzo a tocar lo largo de su falo, también me ayudó con el líquido para no lastimar a mi mate. Con mi lengua tocó la punta del glande.

—¡Mia! —Gime al sentir el contacto.

Su sabor es algo salado, pero agradable a mi paladar. Ahora que llegue hasta aquí no tengo la menor idea de que hacer ¿debo morder o no?.

—Mételo en tu boca y lame, no muerdas porque me lastimas —Explica.

Empiezo a prenderme de la polla de mi mate. Lamo como si de una paleta se tratara, mientras lamo y masturbo, veo a Andrew que tiene una expresión increíble de placer. Repito varias veces hasta que lo siento hincharse en mi garganta.

—Me vengo, Mia si no quieres... —No termino la frase porque le di una fuerte succión y se vino.

Trago todo sin dejar de rastro de su semen luego lo sacó de mi boca, pasó la lengua por mis labios para limpiar cualquier rastro de semen.

—Delicioso —Comente.

Rápidamente, se vuelve a colocar sobre mí, besando mis labios. Rompe mis bragas. No me molesto en reclamarle porque sé que me comprara otras. Sus manos tocan mi feminidad húmeda y se lame los labios.

—Está perfecta para mí, húmeda —Comenta mientras adentra dos dedos a mi interior —Cerrada, pero deliciosa —Jadeo de placer.

Andrew vuelve a mis pezones mientras sigue masturbándome. Pero no es suficiente para mí, lo necesito dentro.

—Andrew por favor lo necesito —Suplique.

—Dime nena, ¿qué necesitas? —Susurra ronco.

Él sabe perfectamente lo que necesito, pero es tan cabrón que quiere que yo se lo diga.

—Quiero tu polla dentro de mí ahora —Ordene.

Andrew se coloca justo en mi entrada y se pasea por encima sin entrar, hasta que gimo en frustración, entra lentamente en mí hasta tener todo adentro, su boca se va directamente a mi cuello y prepara para marcarme.

—Te marcaré ahora, dolerá un poco, pero te prometo que luego pasara —Avisa.

Mientras empieza a moverse lentamente, saca sus afilados colmillos. Roza un poco hasta que lo siento traspasar mi piel.

—Mierda duele —Digo cegada de placer.

Andrew comienza a hacer más profundas sus embestidas con sus colmillos en mi cuello, pasan unos segundos y suelta mi cuello comenzó a lamer, eso fue todo lo que necesite para llegar a mi ansiado clímax, al igual que él, un fuerte cansancio se apoderó de mí para después ver todo negro.

¡Holaaa!

Espero les guste no olviden sus votos y comentarios.

Besos. 🥰

La mate del Alpha Donde viven las historias. Descúbrelo ahora