Mia Black:
Mis pies parecían pegados al piso, mi cerebro me gritaba corre, lamentablemente no podía, estaba quieta. Sus ojos no dejaban de mirarme, y había una lucha en su interior que se debatía en contradecir su naturaleza o darle rienda suelta a ella. Era tanto el suspenso del próximo movimiento que de mi boca salió un:
—Por favor no me hagas daño —La súplica era notable en mi voz, tenía terror, obviamente eso no lo había pensado cuando estaba molesta.
La mirada del lobo se ve dolida ante mis palabras, como que muy en el fondo si lo había golpeado el hecho de que yo le hubiera dicho eso. Rápidamente su mirada fue reemplazada por la de deseo nuevamente. Comienzo a retroceder lentamente, él me sigue con su mirada, es oscura y diferente, sé que el lobo tiene el control de Andrew. Sé que ninguno me haría ningún daño estando en sus sentidos normales, pero justo ahorita esos no existen.
—Corre Mia, rápido. Nos quiere marcar esta fuera de sí —Abre Jane el link.
Le obedezco, me giro y corro a una gran velocidad que ni yo sabía que tenía. Muevo mis piernas sin parar, sé que Reigan viene detrás de mí sus pasos y su aroma son fuertes. ¿En qué momento dejé que mis celos tomarán el control? Bueno no es momento para lamentarme, debo correr sin mirar atrás, debo regresar al búnker, para proteger mi vida en este momento. No quería ser marcada justo ahora, no es que la marca sea mala, sino que no era el momento correcto para que se concretara, y aunque yo le dijera que no, de igual forma lo iba a hacer.
—No huyas, te alcanzaré de igual manera —Escucho la voz de Reigan en mi mente.
—Me harás daño Reigan —Trato de hacerlo entrar en razón.
—No eso no es verdad —Se defiende.
—Reigan si tratas de marcarme o me obligas a algo que no quiero, te voy a rechazar y me alejaré de ti —Hablo seria.
—Mía me perteneces eres solo mía —Gruñe.
—Prefiero a Andrew —Gruño.
Entonces me detengo y dejó que mi loba tome el control, los huesos me traquean un poco, pero pronto se hace presente mi gran loba blanca. Me plantó frente a Reigan, si me ataca yo lo atacó, estaba dispuesta a pelear si debía defender, estaba muy lejos del lugar de protección, debía darle un par de mordidas para luego correr otra vez.
—No dudaré en defenderme —Gruñe Jane.
—Te ganaré —Afirma.
—Reigan devuélvele el control a Andrew —Ordenó.
—Luna —Grita la voz de una mujer. —Tranquila está bajo un campo de protección y a nuestro Alpha lo estoy tratando de controlar —Es la bruja de la manada.
—Gracias —Murmuró volviendo a mi forma humana.
Quedo totalmente desnuda, al parecer esto produce un efecto en Reigan porque le devuelve el control a Andrew, solo que este aparece con un bóxer, siento que el campo de fuerza desaparece y de un momento a otro Andrew está abrazando mi cuerpo desnudo y tratando de cubrirlo un poco.
—No la veas —Le dice a la bruja.
—Disculpe Alpha, me llevaré a nuestra Luna al refugio su lobo no tarda en tomar el control —Opina.
—Me iré con ella, pero tú y yo hablaremos después y me dirás quién demonios es Amelia —Andrew se pone blanco como un papel, solo que no dice nada.
Caminamos rapidísimo al lugar, Andrew jamás dejó que viera algo de mi cuerpo, era mucho más grande, entonces me tapaba perfectamente.
[...]
X:
Años de estar aquí, en las sombras, donde el horrible lobito no podía verme, lo tenía tan vigilado que ni siquiera lo sabía, me costó mucho trabajo tener infiltrados confiables alrededor del mundo, hasta que lo logré, al igual que logré darme cuenta que ese tonto seguía con vida después de todos los esfuerzos que su padre había hecho para tenerlo escondido.
—Mi señora, Andrew encontró a su mate —Informa uno de los espías que envié.
—Eso lo sé idiota, duraste mucho en volver y uno de tus amigos que si es un buen sirviente me trajo las nuevas noticias —Suelto con enojo. —Retírate de aquí, y no aparezcas más en todo el día porque si no te daré de comer a los neófitos, no quiero gente inútil en mi plan así que la próxima vez sé más rápido —Amenazó.
El inútil se retira a una gran velocidad. Mi plan tiene que salir a la perfección no puedo dejar que ningún detalle se vaya de mis manos, no puedo permitir que Andrew llegue al trono con su mate esa de cuarta, si lo lograba me iba a costar mucho más poder destruirlo por completo, ambos teníamos mucho poder, pero yo debía ganarle.
Si de algo estoy sumamente segura es que jamás llegará Andrew al trono, lo conozco como la palma de mi mano y se perfectamente que con mis aliados lo voy a bajar de su nube. Voy a aprovechar esta temporada de celo para separar a la parejita feliz. Sé que los hombres lobos en temporadas de celos no se resisten a la seducción de una hada, a pesar de tener pareja son muy débiles en sus instintos hormonales. Aunque no se satisfacen lo suficiente como cuando lo hacen con sus mates. Pero si mi plan sale como yo quiero, para dentro de dos días Andrew estará destrozado por el rechazo de su mate y también por la muerte de ella.
Entonces lograré tener un poco de consuelo a mi alma, después de todo el daño que él a provocado consuelo cada paso que ha dado, porque Andrew White tenía el poder de envolverte, de hacerte creer lo que sea, al igual que tenía el poder de destruirte con solo una palabra. Era capaz de hacerte pedazos con solo un movimiento, tenía el poder de hacer lo que le placiera porque era el futuro Alpha de los Alphas, y eso era lo que yo iba a destruir.
¡Holaaa!
Espero les guste, no olviden sus votos y comentarios.
Besos.
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La mate del Alpha
Manusia SerigalaSer una mujer lobo es difícil, te debes cuidar de los Cazadores y pelear contra los vampiros y todo tipo de especie que ataque tu manada. Para mí es muy común ya qué mi padre es un Alpha, pero será más complicado cuando encuentre a mi mate un Alpha...
