Dos semanas después...
—¡Andrew! Muévete más rápido —Pedí.
—Nena lo hago lo más rápido que puedo. —Se excusa.
Bueno mentes pervertidas no está pasando lo que ustedes creen, resulta que Andrew tiene más de cinco minutos tratando de subir mi cierre del vestido, le ha costado, pero necesito que lo haga rápido para poder ir con un doctor. Digamos que después de los tres días de calentura nos tranquilizamos un poco.
Eso no significa que dejamos de hacerlo, si podemos lo hacemos hasta tres veces el delicioso. Andrew me dijo que me llevaría al médico porque últimamente me he sentido indispuesta. Lo que menos quiero es estar embarazada, pero claro lo que yo quiero no lo quiere la Diosa Luna.
La alarma de la manada indicando que nos están atacando nos pone alerta. Hace dos semanas exactamente que no se ha escuchado algún ataque, pero pienso que llegó la hora que todos deseamos.
Andrew sale disparado, a mí me da unas terribles náuseas así que corro al baño. Devuelvo todo lo que comí en el día, lavo mis dientes con rapidez para salir de la habitación con dirección a la salida del palacio, al salir no veo guerra, pero la escucho así que comienzo a correr bosque adentro hasta que me agotó.
Camino, por una parte, del bosque, al fondo veo una luz blanca que me llama la atención. Empiezo a caminar hacia la luz, estoy totalmente sola y un escalofrío recorre mi espina dorsal.
Cada vez siento que me falta más para llegar a la luz, escucho a los árboles moverse gracias al viento. Inevitablemente, me abrazo a mi misma. Llegó a una especie de arco y pasó por debajo del hasta llegar a un lago cristalino es precioso.
—Hija mía prepárate —Dice una mujer muy hermosa, hasta que la reconozco es la Diosa Luna.
—¿Diosa Luna? —Preguntó para estar segura.
—Lo que viene es muy fuerte, Mía solamente tú podrás detener lo que va a suceder —Dice.
—¿Qué va a suceder? ¿Qué debo detener? Yo únicamente soy una loba común —Le digo.
—No Mía, eres más que una loba tú tienes un gran poder y lo tendrás que utilizar, tú eres la única loba blanca que existe después de casi dos siglos, ya me tengo que ir, prepárate Mía lo que viene es fuerte —Informa la Diosa —Corre Mía aún estás a tiempo, guarda todas tus fuerzas ya llego la hora de la guerra —Desaparece.
Hago exactamente lo que ella me pidió hasta que llegó a donde está la masacre. Todos los guerreros de mi manada y manadas vecinas están aquí. Pero claro no podía faltar la estúpida de Amelia.
Me transformo en Jane, una fuerza de energía traspasa todo mi cuerpo. De mi loba comienza a desprender una gran luz blanca para luego ver la lluvia caer.
—Podemos activar un escudo para todos los que luchan con nosotras, es lo suficientemente fuerte para atacar a Amelia sin que nos haga ningún daño —Explica Jane.
—Hagamoslo —Acepte.
Siento como una fuerte magnitud sale de mi cuerpo, veo a Amelia irse contra Andrew mientras que él lucha contra dos vampiros. Siento la adrenalina por mis venas, es hora de derrotar a esta maldita perra.
Amelia no llega a tocar a mi mate porque antes de que lo haga la empujó cayendo sobre ella, la hora ha llegado la voy a matar. Ella trata de atacarme, pero no puede gracias al escudo. Justo en ese momento se da cuenta de que acaba de perder la guerra y que ella se llevó la soga al cuello.
—Adiós, maldita perra —Ella abre tanto los ojos y así quedó.
La mate.
¿Fin?
Holaaaa.
Espero les guste, no olviden sus votos y comentarios.
Besos. 🥰
ESTÁS LEYENDO
La mate del Alpha
Hombres LoboSer una mujer lobo es difícil, te debes cuidar de los Cazadores y pelear contra los vampiros y todo tipo de especie que ataque tu manada. Para mí es muy común ya qué mi padre es un Alpha, pero será más complicado cuando encuentre a mi mate un Alpha...
