Capitulo 28

14.5K 753 18
                                        

Mia Black:

Gateo por la cama hasta llegar a los más deseados, la gran y dura polla de Andrew. Me muevo sensual, en eso se me viene una idea a la cabeza.

—Como yo mando aquí, haremos un sesenta y nueve. Tú me comes el coño y yo la polla ¿qué te parece? —Cuestione morbosa.

—Bájate las bragas y te abres bien de piernas porque te juro comeré tu coño a mi antojo —Menciona excitado.

Hago exactamente lo que Andrew pidió, siento como su lengua comienza a jugar con mi hinchado botón que me da el placer que deseo. Yo por mi parte escupo en la polla de Andrew para mojarla y hacer más fácil él sube y baja con mi mano.

Paso la mano a lo largo de su falo, a veces juego con los huevos, puedo sentir como Andrew succiona, lame y muerde mientras me hace el oral. Yo empiezo a meter su glande en mi boca, su delicioso sabor me inunda.

Sigo con mis manos mientras juego con su gran amigo, meto más la polla en mi boca. Y empiezo con movimientos lentos hasta sentir su líquido pre-seminal.

—¡Más rápido! —Pido en un gemido cuando siento su lengua embestirme.

—Así ¿te gusta como te como el coño? —Cuestiona acelerando los movimientos.

—Más —Pido mientras acelero mi boca.

—Responde lo que te pregunte ¿te gusta como te lo cómo? —Gruñe con excitación.

—Me encanta como me lo comes —Gemí.

Entonces sucede Andrew me hace llegar al orgasmo cuando da un par de embestidas más con su lengua, pero él no ha llegado. Me quito de encima de él para luego colocar mi entrada en su polla.

—Te voy a montar hasta que te vengas —Asegure.

Envuelvo su polla con mis paredes, algo cerradas. Me molesta un poco, pero me acostumbro rápido, debemos recordar que él segunda vez que la tengo dentro de mí.

—Deliciosa estás apretada como me gusta —Murmura cerrando los ojos por el placer.

Me comienzo a mover mientras tocó mis pezones duros, ellos necesitan atención. Andrew hala de las esposas buscando zafarse para dar estocadas más profundas, entró y salgo. Andrew comienza a hincharse dentro mío listo para tener su primer orgasmo y yo estoy por llegar al mío.

—¡Mia! —Gime alto al liberarnos a los dos.

Recuesto la cabeza en su pecho con su polla dentro de mí, necesito tomar aire antes soltarlo. Me levanto y vuelvo a colocar los ligeros, mis bragas, y acomodo mi brasier. Con una llave le quito las esposas a Andrew, el cual no espera para colocarse encima de mí.

Pero al parecer los papeles cambian porque en un ágil movimiento yo termino esposada como si fuera una sumisa.

—Ahora yo seré él que da órdenes y como soy más de actos que de palabras empezaré la acción —Menciona.

Con su gran fuerza rompe mis ligeros, medias, bragas y brasier. Besa mis labios para luego lamer y succionar en donde esta su marca, pero ahora que los papeles se invirtieron, debo aguantarme a que me torture.

Andrew juega con mis senos, los hace a su antojo, mis jadeos y gemidos se hacen presentes, roza su miembro con mi intimidad. Torturándome a su antojo, baja por mi abdomen hasta llegar a mi zona. Comienza a hacerme otro oral solo que esta vez me corro en sus dedos.

—Tan deliciosa, me encanta tenerte así sometida a mí —Musita mientras coloca su miembro en mi entrada.

—Me gustaba más cuando yo mandaba —Jadeo al sentir como se hunde una tercera vez dentro de mí.

Y de esta manera nos pasamos el resto de la noche entre orgasmos, besos y caricias.

[...]

Siento que besan mi rostro repetidas veces. Abro mis ojos con lentitud para ver a mi mate con una sonrisa radiante como si nada hubiera pasado. Yo siento que me pasaron una niveladora por el cuerpo.

—Quiero dormir, estoy realmente cansada, ni siquiera se a que hora me dormí —Confieso haciendo un puchero.

—¿Cómo no vas a estarlo? Si pasamos como conejos todas las noche, yo me dormía y cuando me daba cuenta me estabas haciendo una mamada y volvíamos a lo mismo, te dormiste a la seis de la mañana con el último orgasmo que te di —Comenta divertido.

—Definitivamente, la mejor noche de mi vida, ¿me das el orgasmo de Buenos días? —Pregunté inocente.

—Será buenas tardes y por más que deseo hacerlo no podemos, vamos a salir —Anuncia alejándose de mí.

Para ser sincera me quiero quedar en la cama, así que en un rápido movimiento quedó encima de Andrew, empiezo a calentarlo.

—¿Te imaginas? Tú y yo aquí, practicando posturas para tener más placer, porque yo te imagino dándome duro —Susurro.

—¿Se te olvida que tengo fuerza de voluntad? —Cuestiona divertido. —Será para en la noche —Me aparta —Iré a buscar algo de comer para ti así que ve a darte un baño —Sale de la habitación dejándome caliente.

Yo solo me calenté, no puedo creer que Andrew tenga esa fuerza de voluntad conmigo. Hago exactamente lo que me pidió, me di un buen baño para quitarme el aroma a sexo y quitar lo pegaso de mi piel.

Al salir de la ducha, seco mi cuerpo con una toalla y salgo como la Diosa me mando al mundo. Veo a Andrew cambiando las sabanas de la cama y se queda ido viendo mi cuerpo desnudo.

Bajo la atenta mirada de mi mate comienzo a buscar que vestirme, escojo ropa interior de encaje. Me la coloco, sé que lo estoy provocando, así que sigo con sensualidad y tomo unas fresas con chocolate que están en una bandeja.

—Mia vístete, y deja de tentarme de verdad quiero salir hoy —Insiste —Quiero que conozcas a varias personas de la manada, ya después puedes tenerme como se te apetece —Súplica.

—Está bien —Acepto riéndome —Pero de cualquier forma siempre te tengo como me apetece —Musite maliciosa.

—¿Cómo según tú? —Alza una ceja.

—Duro —Reí.

Sacó un enterizo de camuflaje con unos tenis fila blancas. Comienza a preparar mientras como lo que Andrew trajo, justo en ese momento entra Verónica con una gran sonrisa.

—Aquí apesta a sexo salvaje —Comenta.

—No apesta, hubo sexo salvaje —Aclare —¿Y tu mate? —Pregunté por Ryan.

—Dormido está agotado de la noche —Tomé su comentario con doble sentido.

—¿Y Alana? —Pregunté.

—Cogiendo con Connor, créeme fue lo más asqueroso que vi —No puedo evitar soltar una carcajada al ver su cara de asco.

—¿Quieres ir con nosotros? —Le propone Andrew.

—Será para otra ocasión, quiero estar en casa para cuando Ryan despierte —Suelta un suspiro de chica enamorada definitivamente así estoy yo con Andrew.

—Bueno entonces nosotros nos vamos —Anuncia Andrew.

Nos despedimos de Verónica, salimos tomados de la mano. Sin soltarnos en ningún momento hasta que tuvimos que subir al auto, pero igual Andrew manejaba con una mientras con la otra tomaba mi mano. Conforme íbamos recorriendo el camino, me iba explicando cosas de la manada.

Me comentó como fue creada la manada, también me dio más datos de Amelia, dijo que está cerca de nosotros. Pero que está seguro que vamos a ganar, mi tarde paso simplemente perfecta hasta que paramos frente a una casa, donde al parecer viven los amigos de Andrew.

Holaaa.

Espero les guste el capítulo, no olviden sus votos y comentarios.

Besos. 🥰

La mate del Alpha Donde viven las historias. Descúbrelo ahora