Andrew White:
Definitivamente, tuve la mejor noche de mi vida, de solo regresar a los recuerdos de anoche se me pone duro. La verdad que no sé cómo tuve la fuerza de voluntad para no tirarla en la cama y fundir nuestros cuerpos nuevamente.
La verdad hoy traigo a Mía a conocer a mis abuelos, le dije que era a unos amigos para que no se pusiera paranoica. Mis abuelos son algo reservados así que hace un tiempo que decidieron dejar el palacio y alejarse de los enredos en los que estamos metidos eso no significa que no tengamos el apoyo de ellos.
Bajo del auto, abro la puerta para Mía y luego le doy la mano para que salga de ahí. Puedo sentir su aura relajada la cual estoy seguro de que cambiará al ver a mis abuelos. Llego y tocó la puerta de la lujosa cabaña, unos segundos después se abre dejando ver a mi abuela Nila que a pesar de su edad se conserva muy bien.
—¡Por la Diosa! Pero que grande estás ¿Cuándo volviste? —Pregunta abrazándome con fuerza.
—Abuela volví ayer por la noche —Conteste —Abuela ella es Mia, mi mate, luna y reina de los lobos —Presente a Mia la cual parece un papel.
—Pero que hermosa eres, ¿Eres la hija de Noah? —Cuestiona.
—Si soy yo, tanto tiempo de no verla —Se abrazan.
—¿De dónde se conocen? —Cuestione.
—Mia estuvo varias veces aquí —Responde.
[...]
Mia Black:
La tarde fue de lo mejor, los abuelos de Andrew me recibieron con los brazos abiertos. Pero ahora solo deseo llegar a casa, no crean que a dormir. Eso es obvio que no, mis hormonas están alborotas.
Mi mano traviesa se posa en el muslo de Andrew, comienzo a subir lentamente. Andrew no se inmuta sigue viendo el camino, pero sé que esta duro, pasó mi mano sobre el bulto robando un jadeo de Andrew.
—Mia, no creo que sea momento para eso —Murmura.
Lo ignoro, sigo con mi objetivo. Bajo el cierre del pantalón, luego le quito el botón. Adentro mi mano hasta sentir el calor de la polla dura, me relamo los labios de solo imaginar tenerla en mi boca una vez más.
Andrew estaciona el auto a la orilla del camino, hecha el asiento para atrás y me toma de la cintura colocándome sobre él. Me besa con desesperación y pasión, quita la parte superior de mi enterizo. Luego pasa sus manos por mis senos, rompe el brasier dejando mis pezones a su merecer.
—Andrew nos pueden ver —Le recuerdo.
—Me vale —Se prende de mi pezón.
Al parecer a Andrew le incomoda mi enterizo porque lo rompe en dos dejándome casi desnuda. Rompo su camisa en forma de venganza por mi ropa. Pero a él le vale lo que hice.
Se las ingenia para bajar el pantalón y el bóxer, liberando lo que tanto anhelo dentro de mí. Andrew se coloca justo en mi entrada, yo por mi parte bajo metiéndola toda dentro de mí.
Andrew comienza a succionar y lamer mi cuello mientras, yo entro y salgo del cabalgándolo. El placer le inunda de solo sentirlo dentro de mí, las estocadas son seguras, beso de nuevo los labios de Andrew mientras sigo con mis movimientos.
Hasta que llegamos a nuestro deseado orgasmo, una vez más vi el cielo gracias a Andrew, en el auto lo único que se escucha es nuestra respiración. Estamos realmente agotados ahora solo tengo un problema mi ropa esta rota.
—¿Cómo saldré de aquí con la ropa rota? —Cuestione.
—Verónica nos ayudará —Asegura.
[...]
Dos semanas después...
—¡Andrew! Muévete más rápido —Pedí.
—Nena lo hago lo más rápido que puedo. —Se excusa.
Bueno mentes pervertidas no está pasando lo que ustedes creen, resulta que Andrew tiene más de cinco minutos tratando de subir mi cierre del vestido, le ha costado, pero necesito que lo haga rápido para poder ir con un doctor. Digamos que después de los tres días de calentura nos tranquilizamos un poco.
Eso no significa que dejamos de hacerlo, si podemos lo hacemos hasta tres veces el delicioso. Andrew me dijo que me llevaría al médico porque últimamente me he sentido indispuesta. Lo que menos quiero es estar embarazada, pero claro lo que yo quiero no lo quiere la Diosa Luna.
La alarma de la manada indicando que nos están atacando nos pone alerta. Hace dos semanas exactamente que no se ha escuchado algún ataque, pero pienso que llegó la hora que todos deseamos.
Andrew sale disparado, a mí me da unas terribles náuseas así que corro al baño. Devuelvo todo lo que comí en el día, lavo mis dientes con rapidez para salir de la habitación con dirección a la salida del palacio, al salir no veo guerra, pero la escucho así que comienzo a correr bosque adentro hasta que me agotó.
Camino, por una parte, del bosque, al fondo veo una luz blanca que me llama la atención. Empiezo a caminar hacia la luz, estoy totalmente sola y un escalofrío recorre mi espina dorsal.
Cada vez siento que me falta más para llegar a la luz, escucho a los árboles moverse gracias al viento. Inevitablemente, me abrazo a mi misma. Llegó a una especie de arco y pasó por debajo del hasta llegar a un lago cristalino es precioso.
—Hija mía prepárate —Dice una mujer muy hermosa, hasta que la reconozco es la Diosa Luna.
—¿Diosa Luna? —Preguntó para estar segura.
—Lo que viene es muy fuerte, Mia solamente tú podrás detener lo que va a suceder —Dice.
—¿Qué va a suceder? ¿Qué debo detener? Yo únicamente soy una loba común —Le digo.
—No Mia, eres más que una loba tú tienes un gran poder y lo tendrás que utilizar, tú eres la única loba blanca que existe después de casi dos siglos, ya me tengo que ir, prepárate Mía lo que viene es fuerte —Informa la Diosa —Corre Mía aún estás a tiempo, guarda todas tus fuerzas ya llego la hora de la guerra —Desaparece.
Hago exactamente lo que ella me pidió hasta que llegó a donde está la masacre. Todos los guerreros de mi manada y manadas vecinas están aquí. Pero claro no podía faltar la estúpida de Amelia.
Me transformo en Jane, una fuerza de energía traspasa todo mi cuerpo. De mi loba comienza a desprender una gran luz blanca para luego ver la lluvia caer.
—Podemos activar un escudo para todos los que luchan con nosotras, es lo suficientemente fuerte para atacar a Amelia sin que nos haga ningún daño —Explica Jane.
—Hagamoslo —Acepte.
Siento como una fuerte magnitud sale de mi cuerpo, veo a Amelia irse contra Andrew mientras que él lucha contra dos vampiros. Siento la adrenalina por mis venas, es hora de derrotar a esta maldita perra. Amelia no llega a tocar a mi mate porque antes de que lo haga la empujó cayendo sobre ella, la hora ha llegado la voy a matar. Ella trata de atacarme, pero no puede gracias al escudo. La lucha es larga, ella trata de afectar mi escudo con magia, me golpea una costilla, tan fuerte que saco un poco de mi aire.
No dudo en reponerme rápidamente, Andrew sigue eliminando a los cómplices de la chica en frente de mí, en este momento de mí depende destruirla. Vuelvo a batallar contra ella, hasta que logró tumbarla, ni siquiera lo pensé para morder la yugular y arrancarla, de esta manera la sangre salió de su cuerpo manchando mi blanco pelaje.
La mate.
Habíamos ganado.
¿Fin?
Holaaa.
Espero que les guste, no olviden sus votos y comentarios.
Besos. 🥰
ESTÁS LEYENDO
La mate del Alpha
Hombres LoboSer una mujer lobo es difícil, te debes cuidar de los Cazadores y pelear contra los vampiros y todo tipo de especie que ataque tu manada. Para mí es muy común ya qué mi padre es un Alpha, pero será más complicado cuando encuentre a mi mate un Alpha...
