Mia Black:
Estoy sola en la habitación, Andrew no llego a dormir. No entiendo el porqué de su comportamiento, trato de conciliar el sueño, pero nada hasta que siento su aroma cada vez más cerca. Cierro los ojos para fingir que estoy dormida, lo escucho adentrarse a la habitación y caminar por ella. Unos minutos después lo siento hundiéndose a mi lado de la cama, su brazo pasa alrededor de mi cintura y se pega a mí, siento como acerca su cabeza a mi cuello y se embriaga de mi aroma. El corazón se me acelera más de lo normal, delatando que realmente estoy despierta, sin embargo no accedo a abrir mis ojos.
—Sé que estás despierta Mia —Susurra, en mi oído, para después dejar un leve beso, que me hizo erizar los bellos de mi nuca.
—¿Cómo te diste cuenta? —Cuestione en un susurro con los ojos aún cerrados.
—Tu respiración es más pesada cuando duermes y normalmente estás acostada al lado donde me encuentro —Me está empezando a conocer o yo era demasiado despistada.
—¿Dónde andabas? —No puedo evitar preguntar, la curiosidad me carcomía, aunque parte de mí estaba molesta por haber desaparecido de esa manera.
¡Ni siquiera un mensaje!
—Estaba en la oficina —Miente, lo se perfectamente, pero si no supiera la realidad le hubiera creído ya que su voz ni siquiera le titubeo.
No respondo sé que me miente porque yo estuve en su oficina buscándolo y no estuvo ahí en ningún momento, hasta le dije a la omega que tiene por secretaría que me llamara cuando llegara mi mate a la oficina.
—Mía —Mi nombre sale con dulzura y suavidad de su boca cuando lo menciona.
No le hago caso, detesto las mentiras y se supone que para que una pareja funcione debe de haber confianza. Cuando dije que quería encontrar a mi mate era porque me imaginaba un mundo lleno de fantasías donde nos dejábamos llevar por nuestra naturaleza y él me bajaría la luna y las estrellas, que equivocada estaba. Bueno en realidad fue la historia que me vendieron.
Mi unión con Andrew exige la marca e intimidad normalmente los mates tienen intimidad el mismo día, pero me considero una loba fuerte que no se ha dejado llevar por las hormonas y he pensado con el cerebro. Porque debo mantenerme firme, por lo menos hasta que sienta que puedo dejarme fluir con él, Andrew grita descontrol, deseo, fuego y pasión, no quería verme consumida tan rápido.
[...]
Podía sentir con los leves rayos de sol pegaban en mi rostro, eso me molestaba, debía cambiar las cortinas para que haya más oscuridad por las mañanas, no me agradaba mucho despertarme con la luz del sol.
—¿Sigues molesta? —Susurra Andrew, su voz un poco más ronca porque acaba de despertar, provoca un sin fin de emociones que no sé cómo describir exactamente.
—Nunca mencioné que estuviera molesta —Me defendí ante su pregunta.
—Estas molesta —No es una pregunta, lo sé, es una afirmación.
—Claro que lo estoy Andrew, ayer no estuviste en tu oficina porque yo estuve ahí esperando a que llegaras a resolver los asuntos de la manada —Al escuchar mi respuesta, su rostro perdió el color, y sus músculos se tensaron.
—Mía todo tiene una explicación, solo que ahorita no estoy listo para dártela - Trata de excusarse, hay un leve toque de desesperación en su voz, más sin embargo regula la emoción en su voz.
—¿Eres el hijo de Cohen? —Me doy la vuelta dispuesta a encararlo, sabía que al mirarlo a los ojos podía encontrar una respuesta en una persona, pero Andrew no decía nada, estaba en neutro completamente.
—Mia... —Su tono es de advertencia, sabía que no debía insistir en ese tema en este momento, pero la parte racional se había ido desde ayer.
—Mia nada, ¿Eres el hijo de Cohen? -Vuelvo a preguntar, yo quería saber.
—No te importa, nadie te está pidiendo que averigües cosas donde no tienes que meter la nariz, ya he dicho que no quiero hablar ahora de ese tema, no insistas —Está furioso, sin embargo, estaba más furiosa yo que él.
—¿Sabes algo? Me hubiera gustado un mate que sea sincero conmigo y no me oculte cosas como lo haces tú —Reproche enojada, ya ni siquiera media mis palabras, al igual que él.
Me levanto de la cama para alejarme lo más que puedo de él, si Andrew no me da respuestas Cohen lo hará. El palacio está a un par de horas por el portal, sin embargo solo se ingresa si le pido a una bruja que me teletransporte al palacio por suerte sé dónde hay una.
Ni siquiera me baño simplemente me cambió delante de Andrew, si importarme aumentar el deseo porque lo siento, no importa cuán molesto esté, su cuerpo reaccionará, debido al vínculo.
—¿A dónde vas? —Interroga, sentía sus ojos clavados sobre mí.
—No te importa —Respondí de la misma forma que él respondió minutos atrás.
—Si me importa —Lo escucho levantarse de la cama y caminar.
—Bien, si tú no me das respuestas Cohen me las dará y ni siquiera se te ocurra detenerme porque soy capaz de rechazarte por mentiroso —Claro que no soy capaz de hacer algo así, yo sufriría en el intento, nada más lo estoy amenazando o metiendo presión.
—Tú no puedes irte y menos a preguntar cosas absurdas, ¿tanto te cuesta ser paciente? —Reprocha.
—Si puedo y no son cosas absurdas si se trata de tu vida Andrew, la paciencia es una virtud de la que carezco —Defiendo mi opinión.
Busco mis botas y me las coloco, mi pelo era ver un nido de pájaros, por lo que solo hago un moño con el, pero se ve muy bien. Busco una mochila donde hecho dinero y mi celular, Andrew está sentado en la cama observando a un punto fijo. Su expresión es tan seria, además siento la tensión, sus manos se hacen un puño.
—Si soy hijo de Cohen —Suelta frustrado antes de que yo abra la puerta de la habitación.
Holaaa.
Espero les guste, no olviden sus votos y comentarios.
Besos 🥰
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La mate del Alpha
WerewolfSer una mujer lobo es difícil, te debes cuidar de los Cazadores y pelear contra los vampiros y todo tipo de especie que ataque tu manada. Para mí es muy común ya qué mi padre es un Alpha, pero será más complicado cuando encuentre a mi mate un Alpha...
