Connor Black:
Los días pasaban con rapidez, desde que mi hermana se marchó los días corrieron tan rápido que ni siquiera me detuve a darme cuenta de nada, realmente había tenido mucho que hacer con mi nuevo puesto, desde que era Alpha, siempre había algo nuevo que hacer, acomodar cosas, resolver problemas, establecer nuevas reglas, buscar estrategias de paz con las demás manada, eran demasiadas responsabilidades, además de que mi mate me pedía tiempo, el cual debía sacar de donde fuera porque no podía descuidarla, sin contar que mis padres también necesitaban de mi tiempo con ellos, bueno cuando estaban en casa.
La manada ha estado tranquila, desde que soy Alpha. Tengo una hermosa mate, mis padres salieron de vacaciones me alegro por ellos, ya era hora de que sé tomaran unos días para ellos, después de años dedicados exclusivamente a su manada e hijos. Pero solo me hace falta una sola cosa, Mia. Mi pequeña hermana, pasamos de convivir y hablar todos los días, a no vernos y no hablar siempre. Jamás creí que el Alpha Andrew sería su mate y mucho menos que lo iba a encontrar el día de su transformación porque si no hubiera hecho hasta lo imposible porque no fuera a esa dichosa reunión. Sé que suena algo egoísta, sin embargo mi corazón de hermano deseaba haberla tenido más tiempo en casa y no dejar de sentir su alegre presencia paseándose por todos lados.
Desde que tengo memoria Mia siempre a estado presente en mi vida, extraño sus comidas aunque algunas fueran horribles siempre le decía que estaban deliciosa para no hacerla sentir mal, también extraño protegerla de los lobos que la ven con deseo, sin embargo ahora me tengo que aguantar porque tiene mate. Siempre le dije a mi hermana que no por cómo ella vistiera tenían el derecho a faltarle el respeto, que no porque ella fuera una chica podían decirle cosas impropias, Mia sabía cómo defenderse ante cualquier cosa.
Además, tampoco puedo opinar mucho mi mate es la mejor amiga de ella, suelto un suspiro frustrado. Por dicha hace una semana acabo la temporada de celo y puedo seguir con mi vida normal. En la medida de lo posible, aunque ahora mi vida era un poco más aburrida, antes podía ir más seguido a fiestas y divertirme como cualquier chico de mi edad. Siento que unas manos tapan mis ojos, no son las de mi mate, son suaves, pero tampoco siento el aroma de la persona detrás de mí. Mis sentidos se ponen alerta, no detecto peligro realmente, pero sea quien sea la persona que está detrás oculto su aroma, y por sus suaves manos puedo identificar que se trata de una chica.
—¿Quién soy? —Pregunta la chica, mi corazón se acelera de felicidad al reconocerla, era ella y me era imposible no reconocerla con solo escucharla.
—Mia —La respuesta salió de mi boca de manera automática.
—Si acertaste —Quita las manos.
No dudo en levantarme de la silla, girar y abrazarla con fuerza, la alzó doy una vuelta para luego escuchar su risa. La vuelvo a dejar en el suelo la observó de arriba a abajo, en su cuello no hay marca lo cual agradezco a la Luna si no ya estuviera como loco, sé que algún día la tendrá, pero aún no, es muy pequeña para eso. Bueno no es que sea pequeña, sino que todavía no estoy preparado para ver eso, deben entenderme soy un hermano celoso, que se adapta a dejar crecer a su pequeña hermana. Es difícil ya que mi crianza fue diseñada para proteger a mi hermana, madre y pareja de todos.
—¿Qué haces aquí? No lo tomes a mal me hace feliz tenerte aquí —Explico para que no piense otra cosa.
—Bueno al parecer Andrew me trajo para que me despida como corresponde de ti, ya que la última vez estabas enojado, también te tengo algo importante que contar así que toma asiento porque te vas de espaldas —Habla con mucha rapidez que casi no le entendí nada.
Tomó asiento y ella se para frente a mí, se prepara para decirme lo que me va a decir por qué al parecer es algo relevante.
—Soy todo oídos pequeña —Le aseguro para que sepa que le presto suma atención a lo que me va a declarar.
Mia Black:
Una semana después...
Había pasado una semana desde lo sucedido, ya había podido volver a mi actual hogar y descansar como debía hacerlo, definitivamente extrañé la suavidad de la cama y su calidez.
—Preciosa vamos te llevaré a la manada de tu hermano para que hablen de todo —Informa Andrew despertandome con besos en el cuello.
—Cinco minutos más —Ruego, no deseaba dejar ir mi comodidad, deseaba dormir por el resto de mi vida.
—Nena debemos irnos en una hora para que lleguemos temprano —Una idea se me viene a la mente.
Abro mis ojos y él besa mis labios con un casto beso, lo veo hacer el intento de levantarse, pero soy más ágil y subo encima de él, no es que no quiera ver a mi hermano o a mis padres, pero quiero dormir más y tenerlo a mi lado, esta era la mejor manera, aunque sabía que debía de parar de calentar lo que aún no me voy a comer.
—¿Qué te parece si nos quedamos un ratito más? —Propongo mordiendo con suavidad el lóbulo de su oreja.
—Mia, no es una buena idea posteriormente no saldremos de aquí —Me echa un poco para atrás.
—Que fuerza de voluntad —Lo felicito —Pero bueno te contaré como nos imagino a los dos en este momento —Muerdo mi labio inferior.
—Cómo que te afecto la época de celo querida, y me encantaría escucharte contar tu deseo sexual, pero cariño no lo hemos hecho aún y prefiero no hacerlo hasta que quieras verdaderamente la marca y no por el vínculo —Coloca mechones rebeldes detrás de mi oreja.
—Bien, me iré a alistar —Lo beso y me quito de encima.
¡Hola!
Espero les guste, no olviden sus votos y comentarios.
Besos. 💋
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La mate del Alpha
WerewolfSer una mujer lobo es difícil, te debes cuidar de los Cazadores y pelear contra los vampiros y todo tipo de especie que ataque tu manada. Para mí es muy común ya qué mi padre es un Alpha, pero será más complicado cuando encuentre a mi mate un Alpha...
