Drew se puso la camisa gris con botones que le había comprado, y se enrolló las mangas hasta los codos.
—¿Cómo vas a explicar lo mío a tus amigos?
Agité la mano. —No te preocupes por eso. Les parecerá bien.
La verdad era que no tenía ni idea de cómo presentarle a mis amigos. ¿El paciente con amnesia con el que estaba durmiendo? ¿Novio? ¿Amigo? ¿Compañero? Tomé otro trago saludable de mi vino. Era un poco deprimente pensar que el hombre al que me había abierto tenía problemas mentales y un probable historial criminal. Genial, __(tn). No era exactamente el apoyo ganador de mi trayectoria con los hombres. De todos modos, yo quería divertirme esta noche, para relajarle y demostrarle que encajábamos en la vida del otro.
Le había dicho a Drew que era una noche de fiesta para celebrar que mi propuesta de tesis fue aceptada, y así era, pero más que eso, sería nuestra presentación en público como pareja.
Tiré de mi falda azul marino, persuadiéndola para que avanzase poco a poco más cerca de mis rodillas. Combinada con una camiseta ajustada color crema, me veía justo como la estudiante de doctorado profesional que era, pero mis botas hasta la rodilla le daba un poco de margen al conjunto.
Drew me pasó las manos por la espalda, y se detuvo en mi trasero, dándome un generoso apretón apreciativo.
—Al verte con esas botas y la falda corta me dan ganas de inclinarte y follarte aquí mismo—susurró cerca de mi oído. Un escalofrío se deslizó por mi espalda.
—Por muy tentador que parezca—presioné un beso en sus labios—, tendrás que aguantar ese pensamiento. Liz ha organizado todo esto, y no quiero tenerlos a todos esperándonos.
Me miró a los ojos. —Y si aparecieras con el pelo revuelto y la piel sonrosada, sabrían que acabo de follarte. Porque no pretendo contenerme esta noche.
Gemí. —¿Tenemos que ir?
Se rio de mí. —Vamos. Haremos nuestra aparición. Después eres mía. Y si me tienes fuera mucho tiempo, estoy por follarte en la mesa delante de tus amigos.
Vacié el resto de mi vino y tomé su mano. —Vamos. Vayamos—acabemos con esto, añadí en mi cabeza.
Llegamos al bar, que era más un salón elegante, y una azafata demasiado entusiasta nos dirigió a una mesa en la parte posterior. Le lancé una mirada malvada. Perra, por favor. Él está conmigo.
Liz se levantó de un salto de la mesa cuando nos vio. Me dio un abrazo, y saludó a Drew más fríamente, con un gesto y una inclinación de cabeza. Nos sentamos en el centro de la mesa, yo entre Liz y Drew, y amigos de nuestro programa, una dulce chica asiática llamada Kim, y Porter, quien me había invitado a salir varias veces a principios de año.
Le había mencionado a Drew cuando veníamos que quería una copa de champán esta noche, y cuando la camarera se acercó para tomar nuestras órdenes, pidió una botella de champán para la mesa y un gin tonic para él. Le di unas palmaditas en la rodilla por debajo de la mesa.
—Gracias.
Pasó el brazo alrededor de mi silla, apoyándose casualmente. Kim era demasiado educada para acribillarlo con preguntas, pero la mirada de evaluación en el rostro de Porter me dijo que él no tendría ningún reparo con este hombre misterioso que había traído conmigo.
Cuando llegaron las bebidas, Drew llenó las copas de champán y Liz terminó su historia sobre el enfermo de amor de pregrado que todavía la seguía después de su cita hacía varias semanas.
Porter mantuvo sus ojos fijos en Drew, y se apoyó en los codos.
—Así que, ¿cómo os conocisteis?
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amnesia ''''....amor,drama..'''
Ficção AdolescenteLa ordenada vida de la estudiante de Psicología, sofia toma un giro hacia la locura cuando encuentra el tema perfecto para su tesis de amnesia —un hombre joven, sin ningún recuerdo de su vida anterior, con una acusación de asesinato. Contra todo se...