Habían dejado de jugar hacía poco, el niño le dijo que estaba cansado después de jugar por un rato, y que necesitaba parar.
Jayden no sentía aquello que el niño le explico que le sucedía. No sentía que las piernas perdieran sus fuerzas, o que le costara respirar. Estaba seguro que tampoco se veía rojo, o chorreaba gotas por la cara.
—¿Porqué a mi no me sucede? —le preguntó al niño.
El niño lo miró, ya tenía la respiración más controlada y su piel volvía a un tono menos rojizo. Este se encogió de hombros aún sin decir nada. Jayden se levantó y se acercó al niño, le extendió una mano y este la tomó.
—Tal vez deberías descansar —sugirió.
—No quiero, no puedo —fueron las respuestas.
Iba a volver a preguntar el porqué, pero sintió un extraño movimiento dentro de sí. No era como cuando el monstruo del miedo lo atacaba, y eso tal vez no fuera bueno.
Al mirar al niño notó que este tenía una expresión muy rara. Sus cejas arqueadas y sus ojos abiertos tanto como podía, su labio inferior con un ligero temblor y su rostro un poco mas pálido de su tono normal.
—¿Que es esto?
Al hablar su voz salió distorsionada, también algo apagada. Eso lo asustó y miró sus manos, sus dedos saltaban, su mano completa desaparecía y volvía a parecer, se dividía o se duplicaba de forma muy traslucida.
—Jayden —le llamó el niño para calmarlo—, todo está bien, solo siéntate.
Así lo hizo, se sentó en el suelo mientras sus piernas sufrían las mismas cosas que sus manos. Inmediatamente después, una imagen se sobrepone a el espacio en blanco. Un gigantesco lugar oscuro y frió, y donde se dirigió su mirada, dos luces intermitentes.
Sin banner porque no lo hice, ya cuando acabe esto (que falta poco) lo edito todo y se los pongo.
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Blanco
Short StoryÉl no sabía donde estaba, tampoco sabía como había llegado, mucho menos quien era ese niño que decía ser él. Pero, lo que en verdad lo extrañaba, era que no sabía quien era, o de donde era. ¿Quienes eran esas personas a las que de pronto quería llam...
