POV Daniela Walsh
Habían sido unos días demasiado estresantes.
Últimamente lo único que me daba paz eran los pequeños momentos que tenía junto a mi esposa y mi hijo. Las personas más importantes de mi vida.
Estábamos en el comedor cenando, mientras teníamos una conversación muy amena entre los tres.
Mi hijo se encontraba emocionado por la cercanía de su cumpleaños. Su hermosa sonrisa ya era parte indispensable de él en esos días. No paraba de hablar de lo feliz que estaba porque en su año número diez, estaría junto a sus dos madres felices.
Me llenaba de ternura cada vez que expresaba su felicidad por nosotras. Esa era una de las razones por la que nunca me atreví a divorciarme, porque sabía que el más perjudicado sería Nathan. Me negaba a que él estuviera triste por mi culpa.
-¡Mami! ¡Mami! Ya sé que quiero de regalo de cumpleaños.- habló emocionado, estaba hablando tanto que se encontraba agitado.
-Primero que nada, no hables con la boca llena, niño. Y si sigues hablando tan rápido te vas atragantar.- mi hijo asintió ante el regaño de su mami Poché, y yo sonreí- Y mastica bien para que no te duela la pancita después.- volvió asentir y tomó un poco de su jugo.
-Ahora sí, dime que desea el rey de esta casa por sus maravillosos diez años.- dije.
-En realidad, necesitamos permiso de mi mami para el regalo, mamita.- puso su sonrisita de niño travieso.
-¿Qué planeas, mini Walsh?- Poché lo miró con los ojos entrecerrados aguantando una sonrisa.
-No es nada malo, mami. Solo te quería pedir que por favor me dejes empezar a ir a clases de baile en tu Academia.- habló tímido- Ah, y también quiero aprender a tocar batería.
Miré a Poché y tenía una sonrisa grande en su rostro. Una sonrisa de felicidad pura.
-¿En serio quieres eso?- los ojos de mi mujer brillaban al hablar.
-¡Sí, mami! Quiero ser tan bueno como tú en el baile contemporáneo. Bueno, creo que nunca seré como tú, porque tu eres la mejor del mundo entero.- Nathan hacía gestos exagerados con sus ojos y manos- Pero yo creo que puedo ser el segundo mejor.
Poché lo observaba con una mirada extremadamente orgullosa y feliz. Se acercó a nuestro hijo para cargarlo y besarlo.
-Claro que puedes ir a la Academia. PerformArts también es tuyo, niño.- la imagen ante mí me estaba derritiendo de amor- Y estoy segura de que puedes ser incluso mejor que yo.
-¿Creen que esta persona de aquí, que los ama demasiado puede unirse a ese hermoso abrazo?- les hablé haciendo voz chistosa.
-No.- dijeron a la vez, y rieron, yo hice un falso puchero- Claro que puedes venir, mamita.- dijo Nathan riendo a carcajadas.
Me uní a ese abrazo y lo confirmé.
Ellos siempre serían mi lugar feliz.
-
Después de llevar a nuestro niño a su habitación, y hacer de todo para que lograra dormirse, fuimos a la nuestra.
Nos habíamos bañado y colocado nuestras pijamas. Yo me acosté en mi lado de la cama, me pegué al espaldar y me dediqué a observar como Poché se ponía crema en sus piernas y masajeaba su suave piel. Mis ojos imitaban el recorrido de sus manos, y el deseo empezó a despertar en mi cuerpo.
-¿Qué es lo que tanto miras, Daniela?- preguntó con esa sonrisa socarrona que hacía para seducirme.
Volveré a caer.
ESTÁS LEYENDO
Dark Times
FanfictionUn matrimonio destruido por el odio de terceros. El trato hostil entre dos mujeres. El sufrimiento de un niño por el resentimiento existente entre sus madres. Una venganza. Una venganza en contra de la persona equivocada.
