Capitulo 9.

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-No lo era en cierto modo, me gustaba leer poesía pero era un niño normal y corriente como los demás, aunque el fútbol no era mi deporte favorito, siempre tenía algunas referencias que me gustaba realizar como el béisbol, balonmano.... No dejaba de ser yo Blue, pero a la vez cumplía mis obligaciones como niño, las de divertirme.

-Aun así, debiste de ser tierno Jim. Un niño que juega al béisbol y lee poemas de Bécquer no es niño totalmente habituado, quiero decir, los niños podrían pasarse horas preocupándose por el deporte y por dar el primer beso a su primera novia.

-Vaya, debo confesarte que yo era de esos. - carcajeé.

-Pero no tanto Jim.

-Me ha gustado que mencionaras a Bécquer, tiene un poema precioso en el que pronuncia tu nombre, creo que aún recuerdo algunos versos... Tu pupila es azul, y cuando ríes, su claridad suave me recuerda el trémulo fulgor de la mañana, que en el mar se refleja. Tu pupila es azul, y cuando lloras, las trasparentes lágrimas en ella se me figuran gotas de rocío sobre una violeta. Tu pupila es azul, y si en su fondo como un punto de luz radia una idea, me parece en el cielo de la tarde una perdida estrella.

-Sí que es precioso. - sonrió conmovida. - A veces parece que tienes algún tipo de Romeo atrapado en tu cuerpo. - bromeó.

-Julieta inspiraba no solo amor a Romeo, también le inspiraba arte en las palabras, cuando yo me siento así es como si necesitara exponerlo, pero a mi manera. Ahora mismo me siento inspirado a tu lado Blue.

Se sonrojó.


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