Mi interior se manifestó como un tintineo, más bien una parte de él. Mi corazón. Esa chica a la que acabo de ver no tenía ni siquiera la pinta de ser real, parecía sacada de un bosque de estos encantados donde abundan las hadas con sus hermosos rostros y sus anchas mejillas. Me estoy empezando a poner bastante cursi, no se si acercarme a ella o no. Quizás si me aproximo pueda observarla con más detalle. Jim, nunca tendrás las de perder, hazlo.
Me aproximé a ella con sigilo, como si fuera a exponerme a que me vean robando la exposición más cara del museo más famoso. Pero esta tan solo era una joven, no un fino diamante, aunque debo decir que sus brillantes ojos parecen dos diamantes.
Justo cuando estaba a varios metros de ella, me miro atónita, y con media sonrisa se dio la media vuelta para marcharse. Quizá mis dotes para contener el instinto hayan sido durante estos años muy escasas e inútiles, pero no recuerdo en ningún momento haber pensado en agarrarla bruscamente para que se quedara, cuando lo único que obtuve fue espantarla.
En su cara veía simple desconcierto, y puede que también un poco de miedo pero me apresuré a ella:
-Oh, lo siento mucho no quería asustarte ni causarte ningún mal trago, ha sido un acto sin sentido, por favor perdóname.- la solté.
-Avisa cuando vayas a raptarme por sorpresa así hubiera pedido socorro con antelación.- respondió riendo ante mi reacción poco convencional. Me gustaba su voz, como hablaba y movía la boca al pronunciar cada palabra, era algo por lo que yo mismo conservaría hasta la saciedad.
-Perdóname... - dudé.
-Blue, me llamo Blue. Encantada. - apretó mi mano.
-Hola Blue, mi nombre es Jim. Encantado.- le devolví el apretón de manos.
-Encantada de conocerte Jim.- sonrió.
-Tienes un nombre muy bonito Blue, me recuerda al océano, el mar, incluso aquella botellas miserables que flotan en ellos hasta llegar a una orilla.- respondí con cierto rubor en las mejillas, pero sin sentirme para nada inseguro.
-Vaya muchas gracias. Jim también es un nombre muy bonito si lo piensas, es bueno... Jim. - se sonrojó.
Los dos reímos ante la mutua disposición en aquellos momentos, dos desconocidos riéndose de la vida y las casualidades. Mi casualidad de hoy tiene un nombre, y es hermoso.
-Perdona si te interrumpo o algo pero tendría que estar ya en casa a estas horas y mi madre no querría saber que he pasado tiempo con un desconocido- dijo.
-No soy un absoluto desconocido, sabes mi nombre. - le sonreí.
-Jajaja eso es cierto, pero me gustaría quedarme un poco más enserio.... - soltó una mueca.
-No soy yo quien te dice que debes hacer o que deberías estar haciendo a ciertas horas señorita. Si tienes que irte porque tu madre lo quiere así será mejor que no la preocupes.-
-Es verdad. De todas formas gracias por el rato. Hasta otra Jim. - me volvió a estrechar la mano y desapareció de entre la gente, haciéndose más pequeña, haciéndose más inalcanzable.

ESTÁS LEYENDO
Blue
Romance"Los ligeros y abundantes copos de nieve cubrían la iluminada ciudad algente, hermosa. Pero no tanto como la chica que la miraba con ojos conmovidos y alegres. Creí nunca haber visto a esa chica por la ciudad pero una sensación más bien íntima me de...