Harry
Observaba deleitado la conversación que mantenía padre con el rey. Desde su coronación, se había convertido en su mano derecha, otra vez. Mi mente divagaba y volvía al mismo escenario, Iris y yo, juntos en campo a través. El corazón me palpitaba al recordar nuestro furtivo beso. Ansiaba encontrarla, necesitaba ver que se encontraba a salvo y bien. Echaba de menos su compañía. Me castigaba todos los días por no haberme quedado con ella mientras Payton traspasaba Canmarl con su ejercito. La hubiera protegido con mi vida y quien sabe, quizás ahora estuviéramos juntos, libres y amándonos como dos amantes. Sentí mucho la perdida de Delila, Payton no tuvo corazón, su sangre es demasiado fría. El poder estaba ante todo, incluso que el amor.
-Harry. Mis ojos se desviaron hacia ellos.-¿Qué te ocurre?. Llevas callado mucho tiempo.
-No quería interrumpir, solo escucho. Suspiré.
-La encontraremos sana y salva, no te preocupes. Yo soy el primero que quiero que esté bien, es como una hija para mi.
Lo fulminé y sonreí.
-No se como te atreves a decir semejante estupidez. Me dirigí hacia su presencia.- La despreciabas, no me dejabas ir a verla al torreón. Incluso insinuaste que estaba muerta cuando en realidad no era verdad. Amo a Iris padre y la elegiré siempre.
-¿Ante pondrías a tus principios por amor?. Preguntó el rey, sereno.
-¿No es lo que haría usted?.
-Lo hice, es más, intenté dejarlo todo por amor, pero no fui correspondido. Ella prefería la compañía de otro hombre... Sus ojos se quedaron fijos en la mesa de madera del enorme salón de celebraciones. Es como si estuviera recordando aquella época en la que su corazón aún seguía sintiendo por Delila.-Por eso, como hombre curado de espantos, te sugiero que dejes a un lado los sentimientos y utilices la razón. Si quieres prosperar, debes dejarla marchar. Por el bien de todos Harry.
Agaché la cabeza y miré a mi padre, intentando encontrar algo de esperanza.
-Hijo... hazlo por el reino.
-Estoy cansado, necesito airear mis pensamientos.
-Serás bienvenido cuando estés mas tranquilo.
Me retiré de la habitación. Caminé cauteloso y sin levantar sospechas. Aunque mi cabeza me lo negaba mi corazón me indicaba que era el camino correcto. El que debía encontrarla era yo, antes de que callera en manos de Payton.
Iris
Terminé de cortar algunas de las mazorcas que me habían quedado. Sean y Edward hacía rato que se habían marchado al mercado. Mis ojos deseaban verlos de vueltas, tenía muchas preguntas en mente. Necesitaba saber si todo seguía en su curso, si alguien andaba tras mi búsqueda, si todo había vuelto a la normalidad o si habían visto a un chico apuesto, preguntando por mi en las calles. Son preguntas, ahora que lo pensaba, demasiado sospechosas. Una sureña no debía preocuparse tanto por Canmarl cuando en realidad nadie sabe que ere del sur y vienes en busca de una nueva vida. Debía mantenerme callada si quería seguir a salvo, no podía levantar sospechas o acabaría en la boca del lobo. Me dirigí hacia el establo, terminé de ordeñar la vaca y de darle de comer a los caballos. Terminé de ordenar un poco la paja cuando sentí la presencia de alguien detrás de mi. Al girarme vi a Emily con una sonrisa entre sus labios.
-Que susto me has dado. No puedes aparecer así como así pequeña.
-Te echaba de menos. Corrió hacia mi cintura para abrazarla. Es una niña demasiado adorable, la voy a extrañar tanto cuando tenga que dejarles.
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Your Majesty (Volumen I)
RandomIris de la casa Canmarl y futura heredera al trono, lucha por la superviviencia contra varios enemigos, el principal, su tío Payton A. de Canmarl, que hará todo lo posible por robarle la corona y convertirse en el rey de todo el lejano Poniente.
