Casa Mormont
La casa Mormont era uno de los apellidos más importantes del reino de Poniente. Se encontraba justo en el centro del sur. Una casa poco codiciosa, y demasiado justa. Se oponía en casi todos los casos a algún enfrentamiento, nunca se dividía entre el bien o el mal. Nunca entraba en sus planes una guerra con ninguna de las demás casas de su alrededor, ni incluso con sus enemigos del norte, los cuales, consideraban a los sureños como una especie poco desarrollada, cuyo lenguaje distintivo y cultura, creaba rechazo para poder unir alianzas con ellos. En Mormont vivía una familia rica, poderosa, y poco ambiciosa. Kendal Mormont, el señor de aquel hogar, dejó sus tierras desoladas cuando falleció debido a una larga enfermedad que le impedía cumplir con sus cargos. Por ello, ante su lecho de muerte y sin descendientes, porque nunca consiguió contraer matrimonio, dejó su legado a su sobrino, Kendal. Adoptó aquel nombre porque su difunto padre, lo consideró como su tío, un joven fuerte, inteligente y tenaz. Su padre sabía que él podía llegar a ser un buen gobernante para su pueblo y no defraudó. Kendal, subió al pedestal y acto seguido sus pueblerinos lo admiraron y aclamaron por las calles. Era un justiciero, cuya única preocupación en aquellos momentos era conquistar tierras lejanas y aprender culturas nuevas, las cuales llevaría hasta Mormont. Su intención nunca había sido entrar en conflicto con Canmarl, ni con ninguno de sus aliados. Sabía perfectamente que les duplicaba en número de ejércitos. Junto a él, residían la casa Merciana, Hierónides y Dorne. Tres ciudades pequeñas, que formaban el sur, cuyas playas y río residían a escasos kilómetros de ellos. Lo que Kendal desconocía era sobre una chica joven llamada Iris de Canmarl, exiliada de su reinado y con un único propósito, acabar con Payton y arrebatarle el trono.
Bulgákov
Egwina
Esperamos impacientes a nuestro invitado en la gran sala de reuniones del castillo, donde había dos asientos principales, el de Yara y el mío. Algunos guardias permanecían junto a nosotros para nuestra protección. Todo decorado con los estandartes de nuestro hogar, un caballo blanco con alas en su lomo, bañado de fondo de azul y bordado en oro. Nos representaba uno de los seres más inteligentes y leales de la tierra. La puerta de madera se abrió de repente para dejar pasar a nuestro querido invitado, Kendal Mormont. Al verlo entrar mi corazón derrochó alegría, después de lo ocurrido horas atrás, su visita no había sido insignificante, al contrario, hacía tiempo que no regresaba por nuestras tierras y estaba siendo un nuevo aire fresco. Me levanté de mi asiento para admirarle y darle un abrazo. Él, tan amable, me recibió entre sus brazos.
-Oh, Kendal. Dije.-Que honorable es tenerte aquí de nuevo.
Realizó una breve reverencia.
-Señora, es un placer volver a donde se es bienvenido. Sus ojos de dirigieron a Yara, el cual permanecía atento a nuestro saludo.
-Señor Bulgákov. Colocó una de sus rodillas en el suelo como inclinación hacia su persona.
-Sigues igual hijo, tan apuesto como siempre. Yara le indicó que se levantase.-¿Vienes para dar noticias venideras?.
-Pues sí. Quería despedirme.
-¿Despedirte?. Interrumpí.-Creí que serían noticias de ceremonia.
-Me temo que no señora, aún sigo con el corazón libre, esperando una buena y dichosa candidata.
Yara hizo una mueca de desagrado, fijando sus ojos en mi, esperando una respuesta contundente por mi parte.
-¿Y a dónde piensas ir?.
-Quiero visitar tierras nuevas, conquistarlas, como hacía padre.
-¿Y vas a dejar Mormont despoblada?. Pregunté curiosa.-Quiero decir, hay enemigos fuera.
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Your Majesty (Volumen I)
RastgeleIris de la casa Canmarl y futura heredera al trono, lucha por la superviviencia contra varios enemigos, el principal, su tío Payton A. de Canmarl, que hará todo lo posible por robarle la corona y convertirse en el rey de todo el lejano Poniente.
