Capítulo 5: La noche alberga horrores

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Iris

Guiada por la antorcha del guardia, avanzábamos por un pasadizo secreto, asustada por el sonido del casco de los caballos que se oía como retumbaba bajo la tierra. Agnes sujetaba con fuerzas mis manos, desconfiada de que en algún descuido decidiera salir huyendo. Apresuramos el paso mientras el joven nos mostraba con luz, el largo túnel. No me constaba de que hubiera algo así en el castillo aunque me podría imaginar que en cualquier lugar, siempre era necesario tener un pasadizo como vía de escape. Nos paramos frente a una puerta de metal, Agnes me soltó pero antes me miró. Mis ojos la observaron y pude ver que estaban llenos de terror. Le sonreí para tranquilizarla. Todo saldría bien, estaba esperanzada de ello.

-Abra la puerta. Le insistía el guardia, más temeroso que nadie.

-Voy, voy. Agnes deslizo entre sus dedos una llave maestra. La metió en la ranura y la giró a continuación. Se escuchó el eco de la cerradura como se abría.-Venga, vamos.

Los tres salimos al intemperie. Nos encontrábamos en una de las partes laterales del castillo, que daba al mercado local. Había varias personas tiradas en el suelo desangrándose. Otras chillaban llenas de heridas, incluso madres a cuestas con sus hijos. El corazón se me encogió. No podía ayudarles. Mis ojos examinaban con tristeza y decepción la situación. Cientos de personas inocentes estaban siendo ejecutadas por mi culpa. En vez de ser mi alma, era la de ellos.

-Iris. Agnes me agarró de los brazos.

Mis ojos llenos de lágrimas no podían de dejar de mirar la escena tan atroz. Una melodía lenta y llena de sentimiento sonaba en mi cabeza. Estaba temblando. Sollocé y finalmente rompí a llorar.

-Iris. Agnes me trajo a sus brazos y me acunó en ellos.-Siento que tengas que ver todo esto.

-Está muriendo gente inocente por mi culpa. Si me hubiera entregado desde un principio...

-¡No!. Agnes me interrumpió.-Escúchame Iris, tú madre no iba a permitir que después de haberte pasado media vida ahí encerrada, fueras la esclava de ese cruel. Señaló el castillo enfadada.-Daría mi vida por vos si fuera necesario, por eso necesito que seas fuerte por tú madre pero sobre todo por ti. Que abras los ojos y te quedes con esta imagen y en un futuro cuando tengas a Payton delante, recuerdes lo que hizo con tu pueblo y vengues la muerte de tantas personas.

-¿Y si me encuentra?.

-Tienes que ser astuta y convertirte en una mujer fuerte y guerrera. Prepararte para lo venidero.

-¡Señora!. El guardia galopaba en una yegua negra, estaba tan ensimismada que no se en qué momento fue a por el caballo.-Debemos irnos, princesa.

Miré a Agnes.

-Gracias. Le dije de todo corazón, apenada por marcharme y dejarla allí inofensiva.

-Por favor Iris, recuerda, todo esto te pertenece, eres la reina de Poniente. Me acarició la cara.

En el momento en el que sentí sus frías manos sobre mi rastro, una flecha le atravesó la frente, pegué un grito ahogado y le solté las manos. El guardia me cogió por la cintura y me elevó hacia el jamelgo. Mis ojos llenos de sorpresa seguían abiertos, miraba absortos como el cuerpo de Agnes de desvanecía a cámara lenta hacia el suelo. Aquella mujer fue como una segunda madre para mi y acababa de ver como le quitaban la vida.

-¡Agnes!. Cuando volví en si, grité su nombre.-¡No!. Grité llena de dolor.-Agnes...

El guardia arreó al caballo y salimos galopando por el bosque. Había muchas llamas alrededor del reinado, algunos hogares estaban ardiendo y en ellos, algunos recuerdos, llenos de alegría, tristeza, rabia, paz... Cruzamos un pequeño puente de madera que nos conducía al frondoso bosque. Sentí que las manos del joven se deslizaban por mi regazo, giré un poco mi rastro y lo vi con la frente apoyada en mis hombros. Desde su espalda sobresalía una flecha. Divisé a lo lejos algunos hombres en sus caballos, y varios de ellos llevaban arcos. Dejé que el chico cayera al suelo para que hubiera menos peso. Arreé mas fuerte a la yegua y me introduje de lleno en el bosque, con la esperanza de que alguien pudiera auxiliarme.

Your Majesty (Volumen I)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora