Capítulo 22: Un helicóptero interrumpe el baile

1.2K 158 70
                                    

— Pueden irse, pagaron su fianza — Dijo el guardia de la celda abriéndola y dejándonos salir.

La luz del sol me dio directo en los ojos y me escondí detrás de Felipe, el violinista de los mariachis hasta que tuvimos que despedirnos.

— Nos encontraremos en los caminos de la vida — Dijo Mer dramáticamente abrazando a todos los mariachis

Las tres hicimos lo mismo y Jorge me regaló su sombrero. Que bello.

Las cuatro seguimos nuestro camino y nos fuimos bien casual aún con la resaca encima, pero lastimosamente nos topamos con cinco chicas.

— Que me lleva el diablo... — Susurré quitándome mi sombrero.

— Que gran espectáculo, Kim — Dijo Tzuyu con una sonrisa.

— Si estás con Mer todo es un espectáculo — Dijo SinB de lame suelas.

— No te voy a dar la mano de mi hija, alíen — Contestó y las dos empezaron a discutir.

— ¿Qué hacen aquí? — Pregunté ignorando la tonta discusión de esos dos karmas.

— Pagamos su fianza — Eunha se encogió de hombros y yo reí.

— Lo que hace el dinero... Se los agradezco — Dije mirando a las cinco pero deteniéndome en los ojos castaños de una en específico.

— Dahyun... — Dijo ella pero en ese momento un auto muy lujoso apareció y de el bajó mi karma número 3.

— Sana... ¿Qué haces en este sitio? — Preguntó Tuan haciendo una mueca de asco — En especial con esta gente. —

— Esta gente tiene nombre — Dije cruzándome de brazos.

— Claro que lo tienen, dos repartidoras sin futuro, una conserje y su hija — Contestó acomodando su perfecto cabello y sonriendo con sorna.

— Tu también tienes un nombre. —

— ¿Cuál es? ¿Mark Tuan, ahijado del hombre más rico del mundo? —

— No... Mantenido de mierda, prepotente, arrogante, idiota que no se lava los dientes. —

— ¿Qué no me lavo los dientes? Le pago a alguien para que lo haga. —

— Pues despidelo, porque una pobre lechuga comida por el diablo se ve desde aquí señor perfecto — Contesté guiñándole un ojo y el niño rico llamó a unos de sus empleados para que le sacara la lechuga.

— Vámonos de aquí — Di media vuelta y las tres me siguieron.

— Mark Tuan... — Escuché a Mer hablar. Joder.

— ¿Qué quieres conserje? No acostumbro a hablar con la servidumbre, que sea rápido. —

— Oh descuida, no voy a hablar mucho — Mer sonrió y sacó de su espalda un globo de pintura y se lo lanzó a la cara.

¡¿De dónde saca Mer tantos globos?!

Tuvimos que salir corriendo ya que el niño mimado se puso a gritar histéricamente y creo que llamó a la policía.

— ¡PARA QUE APRENDAS QUE CON MI NIÑA NO TE METES! — Gritó sacándole el dedo del medio y chocando manos con nosotras.

Fuimos por nuestros autos a la pizzería y después nos dirigimos a nuestro departamento donde nos reímos un rato de todo lo que había sucedido en menos de 12 horas, lastimosamente mi humor decayó al recordar que la mujer de la que estoy enamorada está con un idiota que la sigue con GPS.

— Odio verte así, Dahyun — Comentó SinB haciéndose a mi lado.

— Es inevitable no estarlo, SinB. Creo que... Ella me rompió el corazón. —

|| Pizza || SaiDa || Donde viven las historias. Descúbrelo ahora