53. Día en familia (II)

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Yo me levante y fui a ver qué hacia la peque.

Yo: Cristina,  ¿qué te apetece cenar hoy? Pregunte entrando en su habitación mientras ella jugaba con sus barbies.

Cristina: Yo quiero comer hamburguesa, pero tú nunca te la comes conmigo porque dices que engorda. Puso cara de penita.

Yo: Bueno, por ser hoy vamos al Burguer y nos pedimos una de esas enormes, ¿vale?. Me agache para estar a su altura y a la pequeña se le ilumino la cara. 

Yo: ¡Bien!

Me dio un abrazo y dos besos y salió disparada en busca de su padre gritando: ¡Papi, papi! Yo me quede un rato recogiendo los juguetes. Melen fue a sacar a los perros y cuando vino nos despedimos de zoo y salimos de casa. Al cabo de 20 minutos llegamos Burguer y después de coger la comida y pagar nos sentamos.

Cristina: ¿Qué pasa? Nos pregunto la niña mientras le dábamos un bocado a nuestra pedazo de bola de grasa con pan comúnmente llamada hamburguesa.

Yo: Nada, princesa porque.

Melen y yo nos miramos risueños.

Melendi: Amor, a esta renacuaja no se le escaba nada, eh.

Yo: Ya lo sé cielo, creo que deberíamos decirle algo, ¿no? Le eche una mirada cómplice a mi chico mientras le acariciaba la pierna. Él simplemente asintió devolviéndome la sonrisa.

Yo: Enana, tenemos algo que decirte. Me adelante yo.

Entrelace mi mano con la de Melen y le di un pequeño pico para que me diera fuerzas para continuar.

Melendi: Princesa, vas a tener otro hermanito. Me interrumpió su padre y la niña comenzó a saltar y gritar de alegría.

Cristina: ¿Y donde esta?

Melendi: Pues está dentro de la barriguita de mama. Mira ven.

La peque vino y se puso a lado de su padre la cogió y la sentó en sus piernas. Y yo cogí la mano de mi hija y la puse encima de mi barriga.

Cristina: No noto nada.

Melendi: Claro, cielo, es muy pequeñito de aquí un mes o así ya empezará a dar pataditas pero aunque no se mueva puedes hablarle y acariciar la tripa a mama.

Cristina: Vale. Hola soy tu hermanita. Dijo esto hablando a mi barriga mientras me acariciaba luego le dio un beso y después otro en mi mejilla.

Yo: ¿Y que te gustaría que fuera?

Cristina: Me da igual sea lo que sea lo querré mucho y jugare con él.

Melendi: Tienes que cuidar mucho, mucho al bebe, eh. Le advirtió su padre y la niña asintió segura.

Yo: ¿Estas contenta?

Cristina: Muchísimo.  Dijo contenta

Abrió los brazos y se abalanzó sobre nosotros. Acabemos de cenar y volvimos a casa. Una vez allí:

Nos dirigimos a la cocina e hicimos palomitas y las pusimos en un cubo. Luego cogimos patatas de bolsa y frutos secos y pusimos cada cosa en un plato y lo llevamos a la mesa del salón entre yo y Cristina. Más tarde vino Melen con la bebida que la llevaba en una bandeja, donde había tres vasos: dos de coca-cola y uno de fanta que era para la peque.

Estuvimos un buen rato los 3, echándonos unas risas con los juegos de adivinar películas y animales mientras que comíamos y bebíamos. Sobre las 00:00h nos despedimos de las mascotas y nos fuimos para arriba. Una vez allí cada uno se fue a su habitación a ponerse el pijama. Al cabo de un rato Melen y yo salimos de nuestra habitación y fuimos a la de Cristina que ya estaba en la cama nos dio dos besos y un abrazo a cada uno. Luego acaricio mi barriga y se tumbo en la cama. Le conté un cuento mientras su padre la acariciaba. No tardo mucho en dormirse. Después nos dirigimos a nuestra habitación hacer el amor apasionadamente y luego a dormir acurrucados.

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