40. Sorpresa (I)

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Por fin ya ha pasado el mes y medio y ya estamos a mitad de octubre. Mi embarazo va muy bien, de aquí una semana tengo la segunda ecografía y podre ir con Melen, a la primera me  acompaño mi madre.

Por la mañana estuve en casa y al mediodía salí de casa y me dirigí a casa de mi heermano a comer y allí estaba mi madre. Estuve con ellos hasta las 18:00h, me despedí y me fui ya que a las 20:00h llegaba Melen y le quería dar la noticia con una cena romántica en casa. Llegue a casa saque a los perros. Cuando volví me quite la ropa que llevaba y me puso un vestido y me retoque el maquillaje. Luego prepare la mesa del jardín puse 2 copas, 2 vasos, 2 platos, los cubiertos y un par de velas aromáticas en el centro. Después puse unos pétalos de rosa por el suelo del porche y en la mesita del porche puse unas velas aromáticas y deje mi portátil para ver una peli después de cenar. Luego me senté al sofá a leer mientras oía música. Sobre las 20:10h oí como alguien abría la puerta y fui hacia la entrada.

Melendi: Hola amor.

Me lance a sus brazos y él me levanto.

Yo: Hola cariño.

Nos besamos con pasión.

Los perros fueron a saludarlo.

Yo: Cielo tengo que decirte una cosa.

Melendi: Yo también.

Yo: ¿Así?

Melendi: Si. Voy a deshacer la maleta y hablamos.

Yo: Te espero en el jardín.

Me dio un pico y subió las escaleras y yo me senté en el sofá que estaba en el porche.

Al cabo de un rato vino y se sentó a mi lado.

Melendi: Me gusta el jardín con velas y pétalos. Te ha quedado muy bien.

Yo: Gracias, amor. ¿Qué querías decirme?

Melendi: Las damas primero.

Yo: Empieza tu Melen.

Melendi: Esta bien, princesa.

Se levanto y se puso delante de mí. Luego se arrodillo y saco de su bolsillo una caja pequeña de color rojo y la abrió. Cuando la abrió vi un precioso anillo de compromiso.

Al hacer esto yo me emocione y de mis ojos me resbalaban algunas lágrimas pero eran de emoción.

Melendi: María Lucia Sánchez Benítez, ¿quieres pasar el resto de tu vida con este canaya que no sabe hacer otra cosa sino amarte?

Yo: No hay nada que desee mas en este mundo Ramon Melendi Espina.

Me lanze a sus brazos y nos fundimos en un beso lleno de amor. Luego introducio el reluciente anillo en mi dedo corazon. 

Melendi: ¿Y tu que me querias decir?

Puse mi mano en el vientre.

Yo: Vamos a ser uno mas en la familia.

Melendi: ¿Como? Dijo estrañado.

Yo: Que estoy embarazda, cielo.

Melendi: ¿Vamos a ser padres? , ¿tú y yo?, Malú, ¿un bebe nuestro? Repetía una y otra vez mientras yo reía de verle así y no paraba de besarle. Me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo. Dijo besándome la barriga. ¿De cuánto estas?

Yo: Dentro de una semana estaré de 2 meses.

Melendi: Eso quiere decir que te quedaste embarazada la noche antes de irme de gira.

Yo: Si.

Se lo había tomado genial. Estaba muy contenta, temía su reacción pero al parecer le hizo mucha ilusión. Cada vez estaba más enamorada de él y más ahora que él, el bebe y yo íbamos a formar una familia.

Seguimos un buen rato abrazados el uno al otro hablando sobre que nos gustaría que fuera, si me he sentido mal estos días, si tengo antojos. Era muy divertido verle hacer preguntas sin parar como un papagayo, le hablaba a mi vientre como si el bebe pudiera oírlo y yo me partía de risa. Luego...

ContigoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora