24. Noche romántica (I)

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Melen y yo seguíamos juntos y solo falta un mes para que él empezara la gira. Ahora estamos en abril y ya hace 2 meses que acabe de gravar La voz y en marzo se estreno en televisión. Hace cosa de un mes que fuimos 5 días a Oviedo para ver a su familia y luego su familia vino aquí unos días y quedamos con la mía para que se conocieran. Hoy yo trabajaba y él se quedo en casa componiendo. Llegue a casa sobre las 20:00h. Abri
la puerta y los perros vinieron corriendo hacia mí y lo salude. Luego en el mueble de la entrada había un papel que ponía: Quítate los zapatos y ponte los calcetines que hay debajo de la nota. Y así lo hice.

Yo: ¡Hola amor, ya estoy en casa!

Melendi: ¡Hola princesa, estoy en la cocina!

Me quede sorprendida al ver el comedor y el salón con ambientación romántica. Por el suelo habían pétalos de rosa, música lenta y velas. La mesa del comedor había puesto un precioso mantel, cubertería de plata, 2 copas, 2 vasos, un par de velas en forma de corazón, en el centro  un jarrón con 6 rosas blancas y 2 servilletas de color rojo. En el salón encima del sofá habían pétalos de rosa y se podía leer: Te quiero y encima de la mesa habían unas cuantas velas aromáticas.

Me dirigí hacia la cocina y volví a quedarme sorprendida al ver a mi chico que iba muy bien vestido: llevaba una camisa blanca, unos pantalones negros y unos calcetines del mismo color.

Me acerque a él y le rodé con mis brazos su cintura.

Yo: Te has currado mucho la cena de hoy, eh.

Melendi: Si quería hacer algo especial con mi princesa ya que hoy hace 3 meses que empezamos nuestra relación.

Se dio la vuelta y puso sus manos en mis caderas y yo puse mis brazos por detrás de su celllo y nos dimos un beso largo.

Yo: Te quiero, estos meses a tu lado han sido increíbles.

Melendi: Yo igual, mi niña. Ahora vete a sentarte que acabo de hacer la cena.

Yo: ¿Puedo ayudarte?

Melendi: No, cariño.

Yo: Vale pues voy a la habitación a cambiarme de ropa que yo también quiero estar  a la altura de la ocasión.

Melendi: Como quieras, pero tal y como vas estas guapísima.

Le di un pico y me fui. Una vez en la habitación vi que estaba el suelo lleno de pétalos de rosa. Me puse un vestido de color negro que me llegaba por las rodillas y era de manga corta. Luego me maquille y baje. Después me dirigí a la cocina y…

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