(Pongo el último párrafo de la primera parte)
***Me llenó un poco de alegría poder verla, poder escuchar su voz cerca tan dulce me dio esperanzas y se me olvido por completo aquella voz siniestra, había decido ocultar con una venda ese tatuaje para que nadie se me quedara viendo extraño, ella me dijo que debería quitármelo con láser, pero me daba un poco de miedo volver a sentir aquel terrible dolor de cabeza y hasta que no resolviera lo que me había pasado, me lo quitaría, me aconsejo que fuera con alguien para que me ayudara a descifrar lo que significa o si solo eran garabatos, y me dio una dirección con una persona bastante estudiosa en jeroglíficos y maestro especializado en culturas antiguas, dijo que era muy inteligente.****
(aquí continua la segunda parte)
Me despedí de ella diciéndole que la iba a mantener informada de todo lo que me dijera mi psicóloga y a aquel hombre estudioso con nombre raro, tal vez provenía de otro país y se quedo aquí para estudiar o que se yo, quizá le preguntara por el significado de su nombre, y de donde era, me fui a acostar, tome un tranquilizante para poder hacer caso omiso a aquellos susurros incesantes y molestos, no importaba que me pusiera tapones para los oídos o audífonos con el volumen más alto, aún se podía escuchar ese susurro sobrepasando el limite del volumen, lo seguía escuchando pero junto con el tranquilizante lo hacía menos molesto.
Me dormí y soñé con una ciudad inhóspita y vacía, llena de estatuas sentadas en cuclillas, sujetaban lo que parecía una lanza y en su extremo del mismo estaba serrada, sus cabezas parecían estar dentro de un casco con figuras y patrones casi cuadrados, parecían que sus barbas eran tentáculos, las estatuas tenían unas alas rotas en varios pedazos del mismo, su color era verdoso en todas ellas, hacían un patrón bastante peculiar como estaban formados, parecía un ejercito de puras estatuas, solo había un camino el cual seguir, me voltee para ver que había y estaba en lo alto de un edificio o un templo, no podía saber con exactitud ya que, una niebla espesa me era imposible ver más allá de veinte escalones por debajo de mí, era curioso que en donde me encontraba parado no había neblina ni más allá, a lo lejos se veía el templo de Kukulkán, o al menos eso me dio la impresión, el cielo estaba bastante estrellado que por cierto lucia colores que nunca había visto, se arremolinaban no dando forma alguna, camine y camine hasta poder llegar a ese templo, subí hasta encontrar el punto más alto de la pirámide, me adentre hasta encontrar un pergamino sujeto con algo escrito que no sabia lo que pudiera significar, en una de esas paredes había pigmentos dibujados con las mismas formas que aquellas estatuas que estaban abajo, todas estaban reverenciando a un ser que me dio un temor absoluto con solo verlo, más allá, justo en lo que parecía la tierra un meteorito parecía acercarse con un color bastante llamativo dejando una estela de luz, voltee de nuevo a ver aquel pergamino con letras extrañas, me toqué la frente ya que un símbolo se me figuro a lo que estaba en ella, no se porque toque mis pantalones para ver si podía sacar mi teléfono y tomar una foto, pero no tenía mi dispositivo ¿cómo iba a sacar una fotografía? seguí explorando aquel cuarto solo para percatarme de que no había nada más, me quede viendo de nuevo al ser que reverenciaban, no quite la vista por no se cuanto tiempo estuvo parado ahí, tratando de encontrar forma a aquel ser amorfo, un sonido bastante extraño hizo que me despertara, y recordando por suerte todo lo vivido en ese sueño, solo recordé un poco de esos extraños símbolos que hizo que me viera al espejo y concordara que eran bastante similares.
Llegando con mi psicóloga me dijo que soñé con eso porqué mi subconsciente quería saber con febril deseo saber el significado de mi tatuaje, la sesión duró una hora aproximadamente y me fui a comer para averiguar la localización del maestro en Google maps, en realidad no estaba lejos el lugar, solo estaba a media hora en carro, tomé un taxi para que me llevará a aquel museo; ya estando en el lugar le pedí a la secretaria para ver si me podía atender y dijo que en una media hora me iba a atender, acepte y vi la mayoría del museo, no encontré nada raro que me dijera algo que me ayudara con mi búsqueda, finalmente me atendió el hombre, bastante varonil y su postura imponía un respeto intimidante, ya era bastante mayor, tal vez de unos cincuenta años, con una barba pronunciada y larga que le llegaba hasta la cintura, sus canas estaban a la mitad del mismo y los extremos de sus barbas me imaginé que se las tiño de negro, tenia una cabellera abundante lo que se me figuro a, Gandalf o a Merlín como lo habían dibujado en la espada en la piedra, ya solo faltaba un sombrero puntiagudo y una bata color gris para que fuera un mago completo.
Nos saludamos cordialmente y le conté todos mis sueños, le enseñé mi tatuaje y quedo asombrado el verlo, al ver su cara me dijo que este sabia algo o al menos a que se refería, me dijo que si podía sacar una fotografía a lo cual accedí, se quedó pensando mirando a su estantería llena de libros, y me dijo —realmente no se que es, pero puede ser que sea de una civilización antigua o de algún relato de terror, pero que de inmediato iba a averiguar lo que significaba, ¿puedo enviar esta fotografía a mis amigos para ver si me pueden ayudar?— accedí y le deje mi número telefónico para que me marcara en cuanto supiera algo, le dije que iba a estar en contacto con él por si se presentaba alguna cosa extraña, me retire del lugar, desviándome mucho y tardándome demasiado para no regresar a casa, me daba un poco de miedo escuchar esa voz, que solo la oía estando en casa.
Al bañarme y acostarme en la cama aquellas sombras danzantes esta ves se quedaron paradas como si estuviesen mirándome fijamente, minutos después se separaron un poco dejando un espacio en medio de ellos, tal vez de medio metro, una puerta apareció y pareció abrirse ya que se pudo observar una luz como si de una casa saliera alguien, se tuvo que agachar, esas sombras pareciera que fuera un teatro haciendo una novela sacada de un libro, me desconcertó completamente ya que aquella sombra se materializo, era grande, tal vez dos metros y medio ya que rozaba el techo, pronunció cosas que como aquel susurro no podía entender, me daba terror ya que era completamente negro pero sus ojos de color rojo, centellantes, amenazantes, dejaban un pequeño haz de luz hacia arriba, como si de fuego fatuo se tratase.
Decía varias cosas que no repetía y al parecer las decía en otro idioma, pensé que probablemente eran lenguajes de todo el universo donde ha viajado, hasta que llegara con mi idioma, y dijo—humano, ahora comprendo tu miedo, pero pronto perecerás—con una risa ronca, como la de un viejo ya pasado sus años con un poco de tos por falta del aire, pude sentir que pasaron horas hasta que se fuera aquel ser, las sombras se fueron con él, de inmediato el sueño me abrazó con su cálido aliento, está vez quería soñar con aquella ciudad o lo que fuese, para saber más de esos símbolos en mi frente, pero esta vez no soñé absolutamente nada, o al menos, no recordé nada de ello al amanecer.
No escuché aquel susurro en la mañana, pude poner música con un poco de volumen escuchando Black dog de Led Zeppelin, me sentía distinto, a pesar del miedo acechante la noche anterior, se podía sentir su verdadero poder con tan solo estar a metros de distancia, no quería saber que pasaría si estuviese centímetros de mí, le llamé a Karen para contarle lo que me había acontecido y se preocupó un poco y dijo que llegaría a mi casa en media hora, minutos después cuando me disponía a prepararme el desayuno sonó mi celular, era el viejo mago para decirme buenas noticias
—Hola, te tengo noticias, no se si sean buenas o malas, pero el punto es este; llame a unos amigos en una universidad famosa en la bretaña, el cual me comunicaron con una universidad en Argentina, que según un historiador bastante joven de unos veinticinco años y ya es muy respetado en su país por descubrir unos misterios de unos jeroglíficos en unas cuevas, bueno, para no hacértela más grande de lo que es, estuvimos casi tres horas debatiendo de que pudiera ser, y me dijo que hay secretos ocultos el cual no se pueden descubrir, pero estaba dispuesto a destaparlos por una vez, él había visto estos símbolos, en un libro prohibido creado por un viejo loco, o al menos eso decían muchas personas, ¿cómo se llamaba? ¿Abiel, Abul, Azrael? Sin lugar a dudas era un árabe, pero su nombre era extraño, oh sí, ya lo recuerdo, lo había anotado, aquí esta, se llama Abdul Alhazred.
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La raza antigua
HorrorPor favor, si acabas mi historia, te agradecería bastante si dejas tu comentario de que te pareció. ¿Qué oscuros secretos se encuentran ocultos durante todo este tiempo? aquellos que no pueden ser nombrados y que vivieron en tiempos del inicio mucho...
