Basado en la historia de Meliodas y Elizabeth
Muzan miró a la mujer entre sus brazos, otra vez... nuevamente... la había perdido
Su inmortalidad fue un gran costo, el costo que le carcome la mente una y otra vez, siempre que él la vuelva a buscar ella morirá
No importa si era una niña, una adolescente, una adulta o una anciana, ella siempre moriría cuando se diesen el cuarto beso
¡¿De qué mierda le servía ser inmortal si no podía estar con la persona que amaba?! ¡No solo maldijo a esos desagradables Ubuyashiki que le persiguen para cortar su cabeza, sino que también maldijo a la persona que amaba! Muzan solo quiere el lirio de araña azul para que ella lo comiera, no le importaba si tenía que vivir durante diez mil años más sin poder mirar el sol o disfrutar del calor, siempre y cuando ella estuviera a su lado
Siempre y cuando Yūzā no muriera por culpa de su maldición
¿Por qué sus súbditos debían ser tan inútiles? Solo les pedía una cosa, una mísera flor ¡Una mísera esperanza de salvarla a ella! Pero ellos eran estúpidos, no había rastro alguno del lirio de araña azul, Muzan se sentía tan, pero tan mal ¿Lo peor? Es que si la transformaba en demonio y ella parecía inmortal un estúpido cazador la mataba o simplemente algún demonio la traicionaba y la empujaba al sol, en otras ocasiones ella no aguantaba su sangre y moría con tan solo una gota de esta
Mientras él fuera un demonio, ella seguiría muriendo en sus manos
Los años pasaron nuevamente y la volvió a encontrar con el mismo mísero destino, la muerte frente a él al cuarto beso y es que no podía evitar besarla y ella besarlo a él
Yūzā siempre había estado para él, desde que era pequeño ella siempre le sonreía y jugaban juegos de mesas por su grave condición física, ella le contaba sobre el mundo a través de sus ojos y él le contaba sobre libros, todos los libros que ella quería escuchar, pero le daba flojera leer
Ella nunca lo abandonó, incluso cuando se volvió demonio, incluso cuando mató a personas delante de ella
Incluso cuando la mató
Ella siguió viniendo a él de una manera tan obstinada que le partía el corazón, porque ella reencarnaba una y otra vez para estar a su lado fuera la forma en la que fuera, no había manera de evitar lo inevitable
Entonces ahora, en su fin, ahora que había matado a tantos humanos y de los suyos, ¿Podría volver a verla sin que la muerte los interrumpiera en una danza infinita?
Estando en el averno y siendo consumido por las llamas, Muzan recordó las cientos de chicas en las que Yūzā había reencarnado... solo lo hacía sentirse peor... tan mal que quería llorar apear de ser un hombre fuerte y egocéntrico, saber que lo único que le saba sentido a su vida habían ido frágiles momentos le rompía
Y en medio de la oscuridad y llamas, una mano se posó en su pecho que lentamente se fue materializando en brazos hasta que alguien lo abrazaba dulcemente por la espalda, aquel pequeño acto desbordaba tanto amor que sin darse cuenta soltó lágrimas, ¿Acaso en alguna vida podría olvidar esos dulces brazos que le sostienen de esa manera tan tierna?
— Caminemos juntos Muzan-kun, no importa el tiempo que pase o el camino que recorramos... vamos a redimirnos para que tengamos una vida juntos sin todos estos problemas, ¿Bueno? Donde no haya demonios ni cazadores, donde nuestra vida no esté en juego y que haya medicina para cualquier enfermedad
— ... —Muzan siguió llorando mientras caminaba, estaba igual que un niño perdido mientras que la chica lo tomaba por la mano y ambos caminaban entre las llamas del infierno, lentamente, sintiendo cada paso doler de una manera inigualable y un peso atroz a sus espaldas, escuchando los sollozos y gritos de los muertos mientras recibían sus feroces arañazos
Pero no importaba
A Yūzā no le importaba siempre y cuando pudiera estar junto con Muzan, porque él seguía siendo su tierno niño enfermizo al cual amaba con todo su corazón, porque el Kibutsuji de pequeño había prometido que ella tendría su apellido y ambos vivirían juntos en una casa solo para ellos dos, en un lugar donde ninguna persona asquerosa le diría de nuevo que debería haber muerto en el parto o que intentaba simplemente decirle que se rindiera porque nunca sería un niño normal
Porque la chica soñaba ese mundo ideal en donde ambos pudiera decirse cosas bonitas y actuar dulcemente, incluso si su querido era un insensible, despiadado, narcisista, orgulloso, egocéntrico, manipulador, astuto, doble cara, malicioso y violento hombre... con ella siempre había sido un tonto enamorado que haría cualquier cosa para que ella viviera un segundo más, siempre desesperado por una pequeña caricia en su cabeza o un pequeño beso
Porque Muzan podría ser todo lo malo del mundo, pero con ella no sería más que un amor de persona
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One-short Kimetsu no Yaiba
Fanfiction"Conozco amores que pueden definirse: un sueño entre dos. Uno duerme y otro sueña" Leopoldo Alas One-short de mi antiguo libro en la cuenta "Chimawaku"
