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—¡¿Cómo que terminaron?! —gritó histérica la manager de Soojin.

—¡¿Saben cuántas bajas tuvimos?! Los fans que siguen a Soojin dejaron de seguirte porque ya no se casarán —gruñó ahora el representante de Jisoo.

Ambas famosas se miraron con sonrisas cómplices mientras les extendían unos papeles que enúmeraban las grandes faltas y las cláusulas que fácilmente podrían ser anuladas. Cortesía de Irene.

—Antes de que nos sigan gritando, quiero decir algo —Jisoo se puso de pie con un semblante profesional—. Estás despedido.

—No puedes despedirme. Tú trabajas para la misma empresa que yo y te recuerdo que soy tu superior.

—Bueno, entonces renuncio — se corrigió.

—¿Qué? No puedes, tenemos un contrato.

—El cual expira en dos semanas y no lo voy a renovar —dijo simple.

—Entonces dile adiós a tu carrera. No tendrás una campaña que te represente.

—Te equivocas —sonrió Jisoo—. Mi abogada está checando que patrocinador me conviene más, actualmente hay tres marcas que pelean por mí y que sea parte de su patrocinio.

Su representante se tensó ante lo que oyó

—Heechul se sentirá decepcionado de ti.

—Heechul fue quien me animó.

Al hombre se le cayó la boca dela impresión, no se esperaba para nada esa respuesta. Es decir, el hombre por el cual trabajó años dándole su servicio los había traicionado. ¡Y lo peor es que no podía reclamar nada, porque el sujeto estaba retirado desde hace unos años!

—Ni hablemos de mí, porque muchas marcas también me desean contratar —comentó con prepotencia la modelo—. Así que ahórrense la humillación y los problemas legales. 

—Porque si quieren llevarlo a corte, tenemos todas las de ganar, y lo saben —complementó la piloto mientras se levantaba de su asiento, dando por concluída su reunión.

Al igual que Jisoo, la modelo se puso de pie para ambas salir con gran dignidad de la sala de reuniones de la empresa de la motociclista, dejando petrificados a sus, ahora, ex-colegas. No paspo ni un minutp para que ambos representantes las interceptaran en el pasillo con miradas súplicantes y temerosas.

—¡Esperen!, ¿Hay algo que podamos hacer?  No tenemos porque llegar tan lejos, es decir podemos olvidar el asunto del matrimonio y seguir como si nada, ¿no? —soltó nerviosa la manager de Soyeon.

—Mmmm, no gracias, hay mejores convenios que los que ustedes ofrecen —dijo con simpleza la modelo.

—Por favor Kim, piénsalo un poco —insistió el representante de la piloto asustado.

Si se daba la noticia de que por su culpa la empresa para la que trabaja perdía a su mejor maquina de publicidad y dinero, se iría a la mierda su empleo, y muy probablmente él también.

—Quiero que escuches con atención, Chiang —lo miró seriamente. Su representante asintió frenético—. Tienes un mal gusto para vestir, ¿Quién usa botas de serpientes con esa camisa?

La modelo sonrió por la transparencia y valor que la piloto tenía para decir las cosas a las personas. Sobretodo su habilidad para provocar fuertes emociones con lo que decía, como el caso de su representante que había pasado de la palidez a un rojo intenso por la vergüenza que estaba experimentando.

—Ya vámonos Jisoo. Shuhua nos espera en el auto para almorzar.

Jisoo asintió e ignorando los llamados de los managers, ambas se marcharon caminando con gran seguridad y sonrisas radiantes. Por fin se habían librado su estúpido contrato y ahora podría estar con las personas que realmente amban sin problema alguno.

¿𝙼𝚎 𝚁𝚎𝚌𝚞𝚎𝚛𝚍𝚊𝚜? [𝙹𝚎𝚗𝚜𝚘𝚘 (𝙶!𝙿)]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora