XXVI. Desesperación
17 años atrás, Mansión Wayne
Maldecía ese día con toda su alma
5 de noviembre, un día que lo dejó marcado de por vida, el día que perdió a su hijo.
Ese día estuvo buscando algún indicio del cuerpo de su hijo, luego de que cayera en el acantilado. Uso toda clase de tecnología para que buscará algún indicio, rebuscaba por todo el lugar, con la esperanza de que siguiera con vida
Aunque en el fondo temía lo peor;
—Amo Bruce necesita descansar. Ha estado 3 días en vela. Prepare su habitación y le dejé un té de manzanilla en la mesa de su antesala—enuncio sereno el mayordomo, pero no fue respondido el Omega no le hizo caso, solo seguí observando y tecleando el gran computador.—Amo Bruce se que está desesperado por lo sucedido con el joven Jade, pero enserio debe descansar. Pronto lo encontrará
—Tengo que buscar algún indicio de el. Se que se encuentra bien, un dron acuático recuperó ésto—aclaro mostrando una cadena oro con un emblema de rubí en forma de murciélago—Esto tiene integrado un localizador que envía las coordenadas al Batimóvil. Según el lugar donde lo encontré el puede estar cerca o… pueda estar
El murciélago apretó los labios con solo pensarlo, se rehusaba a aceptarlo
—Creo que tendrá que dejar de intentarlo detective—anuncio a sus espaldas una voz desconocida. Alfred al ver quién se trataba quedó en shock
Esa voz la conocía muy bien el murciélago, sin pensarlo se levantó de golpe para encarar a la persona que había entrado a su propiedad
—Ras Al'ghul ¿Que hacés aquí?
El líder de la liga de asesinos le envío una sonrisa sinica
—No puedo visitar a unos de mis alumnos—solto terminante el Alfa
Batman frunció el ceño ante la actitud el demonio
—Ademas solo vine a darte lo que te pertenece—enuncio y el Omega encarnó una ceja— Traiganlo
De las sombras salieron 4 asesinos quienes traían un ataúd pequeño, la cual colocaron en frente del murciélago Omega
Alfred y el palidecieron al observar el ataúd de plata
—Asi no nos sirve detective, solo nos demostró lo débil que era—dicto dándole la espalda—Vamonos—anuncio y sus pupilos lo siguieron hacia la salida
Batman cuando observó que el Alfa árabe se había ido, se acercó rapidamente hacía el ataúd que estaba frente suyo. No podía ser el, no quería que fuera el.
Alfred se acercó a él y con una mano temblorosa sujeto el hombro del murciélago.
El murciélago con temor colocó su mano sobre el ataúd, lo abrió lentamente hasta que pudo observar las facciones del cadáver
Los ojos de Alfred se llenaron de lágrimas al observar al niño sin vida en ese ataúd
A Batman se le rompió el corazón al verlo y con una voz temblorosa habló;
—Alfre ese no… no es el—gimoteo entre llanto— Ese no es el… no es Jade—esto no le podía estar pasando su cachorro, su campeón estaba muerto
El Omega sintió como su mundo poco a poco se derrumbaba en mil pedazos, su pequeño se había ido para siempre
Alfred acarició la mejilla del pequeño, quien estaba con los ojos cerrados y los labios azules
ESTÁS LEYENDO
Eclipse
AcciónAsociamos el sol con palabras como: cálido, brillante y feliz. Pero detrás de todo eso, el sol está solo, nadie quiere acercarse al sol por miedo a quemarse. La luna, por otro lado, está rodeada por hermosas estrellas centelleantes, pero ninguna de...
