[Krist]
Me sentí un poco intimidado por el auto, era lindo y estaba muy bien organizado. Pero me extrañó que no fuera de los caros que todos los ricos usan.
Me senté en el asiento del copiloto —Gracias — todos mis músculos se tensaron y miré hacia la ventana polarizada
— ¿Dónde es tu casa? —me preguntó con su típica voz fría pero no dura, al mismo tiempo que prendía la pantalla del auto y ponía el GPS
Escribí mi dirección
—También puedes poner música —dijo sin mirarme
—No, gracias... Así estoy bien —su suspiro me aterró, ¿lo hice enojar?
—Solo te pido que seas formal, no es necesario que me tengas miedo. No te voy a matar o algo así —abrió un oishi lemon y bebió de él, también me dio uno
—Es necesario hidratarse bien joven Perawat. La mente no rinde lo que debe sin agua y comida sana... No se nutrirá con puro pollo frito. Le pido que cuide su alimentación
¿Qué le sucede a este tipo? ¿Por qué le interesa tanto mi alimentación? Está bien que sea mi jefe pero decirme que es lo que debo o no consumir ya es mucho
—Lo tendré en mente, gracias. — le contesté de forma cortante.
Ya no dijo nada más, pasamos un rato sin dirigirnos la palabra.
Él puso algo de música lo cual ayudó a amenizar el incómodo viaje; de pronto se atravesó una moto de la nada, Singto logró frenar evitando chocar pero yo me pegue con la guantera ya que al parecer el cinturón de seguridad no estaba bien sujeto. Singto enseguida me preguntó si estaba bien, se orilló y me comenzó a revisar.
—Lo siento, ¿estás bien?— me preguntó mientras desabrochaba su cinturón de seguridad. Yo me estaba sobando la frente —¿En dónde te pegaste? Déjame ver
Volteó mi cara y retiró mi mano para revisarme acercándose demasiado a mi rostro. Sentí un hormigueo en el estómago y solo me quedé observándolo.
Nunca le había prestado mucha atención a su rostro hasta este momento; note la perfección de cutis, su nariz perfectamente delineada y sin darme cuenta me concentré en sus labios, eran delgados pero bien humectados, mi miró a los ojos al mismo tiempo en que yo, no puedo describir lo que vi en su mirada pero fue algo hipnotizante.
—Pa... parece que tendrás un pequeño chichón— dijo de forma nerviosa sacándome de mi trance
—Pasemos a la farmacia para comprar algo para desinflamar, lo bueno es que no hay ningún rasguño — arrancó el auto
Se estacionó enfrente de una pequeña farmacia. Ya había dejado de llover así que quise salir del auto para comprar el medicamento pero el me tomó del brazo y me dijo — Espera en el auto, yo iré a comprarlo— enseguida salió y yo me quedé solo
No tardó mucho en regresar, en sus manos traía una bolsita con el medicamento, estiré la mano para recibirla, él me ignoró y sacó una pomada, la abrió y comenzó a aplicarla en mi frente. De nuevo su cercanía me puso muy nervioso y traté de evitar mirarlo pero sin más terminé embobado con la perfección de sus labios y sin darme cuenta ya estaba besándolo, sus labios eran tan suaves.
De pronto sentí algo extraño en mi pecho y me di cuenta de lo estaba haciendo, me separé de golpe y él se quedó inmóvil
— Lo... lo siento mucho, no sé qué me sucedió— le dije mientras tomaba mis cosas y salía rápido del auto en dirección a mi casa.
¿Pero que acabo de hacer? ¿Cómo termine besando a alguien que apenas conozco? Me toqué los labios recordando ese momento, fue como si nuestros labios fueran imanes muy cargados y no pudieran evitar unirse y luego ¡esa sensación en el pecho!
No pude pegar el ojo toda la noche pensando en eso.
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Un amor inesperado
Fan-FictionKrist es un chico recién graduado que busca empleo. Su amiga Nam, a la cual conoció por Internet y le gusta mucho, le ofrece un trabajo en la empresa de su padre; ahí conoce a Singto, quien es su sobreprotector hermanastro. ¿El joven Krist logrará t...
