[Krist]
Tomé la mano que reposaba en su pecho y cerrando los ojos le besé profundamente la palma de la mano. Extrañaba ese sabor a leche con chocolate.
Él suspiró y una última lágrima descendió por su hermoso ojo color noche en el que te puedes perder fácilmente buscando admirarlo.
- ¿Qué sucede Singtuang?
-Perdón por haberte hecho sentir mal todo este tiempo
-Shh -toqué levemente sus labios con mi dedo índice -Ya no importa
Me acerqué a besarle ese ojo cristalino, buscaba con mis cálidas muestras de amor, borrar su dolor.
Él sólo se limitaba a quedarse quieto y disfrutar las sensaciones.
Le besé la frente, los cachetes, y finalmente los labios. Sentí cómo me deshacía al poderlos probar profundamente después de un tormentoso mes.
Era como si hubiera estado sediento varios años, y por fin llegué al lago que me logra saciar, mi lago.
Mi boca era lenta, no había necesidad de correr, prefería calentarnos a fuego lento.
Morder su labio superior lento, darle suaves caricias a su lengua con la mía, introducirme a ese extraño mundo de su boca, sentir cómo poco a poco nuestras respiraciones aumentaban por falta de aire y exceso de pasión. Sin despegarnos, me fui subiendo encima de él, recostándolo como si fuera de porcelana, acariciando su cabello y enredando mis dedos en él.
Sing metió sus manos por debajo de mi camisa y acarició mi espalda haciéndome estremecer, desabotoné los primeros botones de mi camisa pero él simplemente optó por romperla (¿para qué molestarse en ir uno por uno?)
Se desprendió de mis besos, pegó su frente a la mía y cerró los ojos.
- ¿Te acostaste con ella? - me preguntó de la nada
En ese momento recordé el día en que todo este infierno comenzó, en el que estuve a punto de cometer ese error, agradeciendo que mis sentidos volvieran a mí y me alejara a tiempo.
-No Sing, lo juro- le di un pequeño beso -Y tú ¿lo hiciste con él? -siempre tuve esa pregunta rondando por mi mente, tal vez él pasó por lo mismo que yo y tomó a Ohm por despecho... o por un deseo real.
-Nunca lo hice. Tú cuerpo es el único con el que quiero fundirme
Su respuesta alivió mis dudas; lo besé apasionadamente reclamando sus besos y su cuerpo al confirmar que era solo mío.
Me deshice de su ropa besando cada parte de su cuerpo que iba quedando al desnudo, sé que Singto no es un objeto para apropiarme de él pero en ese momento mi instinto animal se apoderó de mí y quería marcarlo con mis labios.
Él respondía retorciéndose y dejando escapar pequeños quejidos de placer ante mis acciones.
-Extrañaba esa boca traviesa -me miró con brillo en sus ojos
-Y esta boca extrañaba tu olor, tu sabor... Singto te extrañé como loco -mi voz se quebró, pero aun así continué repartiendo besos y caricias dulces
Alterné mordidas y besos tiernos, él se limitó a jugar con mi cabello.
Me sostuvo del cuello y me guió a su boca, al inicio fue un simple beso de pico, luego dos, parece que quiere disfrutar su postre favorito poco a poco.
Bajó sus manos a mi cadera y la apretó leve, provocándome un movimiento involuntario de pelvis.
Nuestros miembros se frotaron por encima de mi pantalón con ese movimiento, fue ahí cuando note que me estorbaban, me enderecé para quitármelos pero Sing se levantó rápidamente para ayudarme.
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Un amor inesperado
ФанфикшнKrist es un chico recién graduado que busca empleo. Su amiga Nam, a la cual conoció por Internet y le gusta mucho, le ofrece un trabajo en la empresa de su padre; ahí conoce a Singto, quien es su sobreprotector hermanastro. ¿El joven Krist logrará t...
