La semana duró relativamente poco tiempo.
Tuve una que otra equivocación siendo el secretario del sr. Prachaya, pero él siempre fue amable al corregirme.
El estrés de ser su secretario se disipó.
¿Quién lo diría? Aquel sujeto aterrador que me contrató, ahora me hacía sentir seguro.
Nam tenía razón, su hermano en el fondo es buena persona.
Nam, cierto. Sigo sin tener ni idea de qué hacer con nuestra relación.
.
.
El día de ir a la playa llegó.
Al despertar arreglé mi maleta con lo que consideré necesario: Chanclas, camisa de playa y anteojos de sol negros y ovalados que mi amigo Mike me obligó a comprar, unos pantalones medio ajustados que me llegaban hasta las rodillas, una camisa de tirantes y un short como traje de baño, y artículos de cuidado personal como shampoo.
Tengo entendido que durará una semana así que es mejor que esté preparado.
Traté de vestirme casual, no tan informal pero tampoco tan formal. Una camiseta de mangas cortas color rosa pastel y unos pantalones negros.
En la tarde pasaron por mí.
Estoy casi seguro que el auto que trae Singto es diferente al que utiliza normalmente.
—Kit, sube al auto —Nam me hizo señas para que entrara en la parte de atrás junto a ella
—sr. Perawat, sube en el lado de copiloto —claro, solo podemos llamarnos por nuestro nombre estando a solas
Ahora mi mente estaba dividida, ¿con quién entro?
—Pero P'Sing~ —Namtan hizo pucheros
—Te dormirás en el camino, no quiero que te moleste. Puedes estirarte toda y estarás más cómoda
Entré en el lado del copiloto, no se podía argumentar nada contra esa lógica
—Lo decía porque no te gusta que nadie excepto yo vaya contigo —la chica respondió casi en un susurro que pude escuchar
—Creo que ya te diste cuenta, pero este carro es diferente. Es que el que siempre traigo no aguanta carretera
—Ohh, ya veo
Después de un rato, como dijo Singto, su hermana se quedó dormida dándonos más libertad para hablar.
—Kit podrías darme un poco de agua, tengo un poco de sed— me dijo señalándome una bolsa que se encontraba debajo de la guantera
—Claro— busqué en la bolsa y encontré agua embotellada
—En la guantera hay popotes de acero inoxidable
Saqué uno, lo introduje en la botella y se lo acerque para que lo agarrara, pero él dijo que no podía soltar el volante y abrió la boca para que yo le diera. Sin más le di de tomar, después me pidió también algo para comer. En la bolsa había snacks de alga y de igual forma terminé dándoselo en la boca.
Hubo un momento en que el trozo que le ofrecí era pequeño así que sin querer sus labios tocaron mis dedos. Solo un instante fue suficiente para sentir la suavidad de estos y no pude evitar el hormigueo en mi pecho.
Bebí un poco de agua sin darme cuenta que la botella era la de Singto.
— ¿Eso fue un beso indirecto? — me dijo de riéndose
—Oh, lo siento no me di cuenta— respondí apenado
—Ok, sólo no te la acabes yo también tengo sed — volteó a verme abriendo la boca para que le diera agua. Y se la di sin pensar
— ¿Cómo te sentiste esta semana siendo mi secretario? — preguntó después de un rato de incómodo silencio
—Fue agradable, aprendí mucho gracias a ti —sinceramente creo que más de aprender del trabajo, aprendí más sobre él y a estas alturas debo aceptar que estoy más confundido en cuanto a mis sentimientos. Verlo todos los días hizo que poco a poco su forma de ser me fuera cautivando, mi mente quiere pensar que es admiración pero hay algo que me dice que hay algo más.
ESTÁS LEYENDO
Un amor inesperado
Fiksi PenggemarKrist es un chico recién graduado que busca empleo. Su amiga Nam, a la cual conoció por Internet y le gusta mucho, le ofrece un trabajo en la empresa de su padre; ahí conoce a Singto, quien es su sobreprotector hermanastro. ¿El joven Krist logrará t...
