Entendimiento mutuo.

172 19 3
                                        

ENTENDIMIENTO MUTUO.



Por fin lo entendía. Ahora sabía lo que era ser desplazado por la persona que quería y en quien confiaba por causa de otro nombre, que sus ojos se dirigieran a dónde ella iba como si lo llamara con cada paso que daba o como si con cada respiración, su nombre fuera pronunciado con devoción.

Tantas veces escuchó su nombre ser gritado por él, fuera para reprenderlo, llamar su atención, prevenirlo, anunciar su llegada o en las peleas, siendo una voz alterada por el peligro al que se exponía.

Cómo a pesar de ser el dios, enemigo, irregular, mounstro, candidato a asesino, a la vista de otros, para Khun, el jamás cambió y siempre fue Bam, al que conoció en el primer piso de pruebas y que sin tener una pista sobre su pasado o de lo que era capaz de hacer o provocar, lo llevó consigo hasta el momento en que fueron separados.

Cuando se volvieron a encontrar y lo llamó una y otra vez casi creyendo irreal su regreso.

Cómo extrañaba esos momentos, en que él era el único cuya importancia, superaba a la de todos sus compañeros. No era que los odiara o los tomará como menos, pero sin duda, para Khun, él era todo su mundo, y por una fuente ajena a su equipo, se enteró de que el mundo de Khun llegaría a su fin si el no estaba y tal vez lo creyó demasiado y se enorgulleció de eso, que olvidó demostrar que el afecto por Khun era mutuo. Que no solo era el portador de luz, sino su portador de luz y mejor amigo, que desechando títulos y corriendo riesgos de muerte, lo siguió hasta ese momento.

Nunca pudo apreciar la magnificencia de su nombre al ser pronunciado en cada ocasión por Khun, hasta que ella apareció.

La princesa Khun María Jahad.

La responsable de la traición de Khun a su familia, el que dió todo con el fin de que el título le fuera dado a ella y no a su hermana, que se quitó la vida en consecuencia.

La primera vez que se encontraron, no fue en buenos términos, algo así debía ser debido a la causa de Endorsi y él mismo, un irregular destinado a matar al rey pero que tenía a una de sus hijas como aliada y a una bastarda, nieta del rey, si es que el título era posible, algo que no debía ser y era una deshonra para quienes amaban al Jahad, pero eran compañeros y no podía darles la espalda cuando ninguno de ellos se lo dió en medio del caos que lo persiguió por años.
Khun hizo su trabajo como portador de luz y lanza para su equipo, pero la presencia de la joven le era problemático y visiblemente agotador.

Cuando Bam escuchó que ella, a él lo llamaba como Agüero, siendo una comunicación especial entre los dos, no pudo explicar el pequeño malestar que sintió, como Khun había reaccionado al llamado y quedaba levemente turbado por la presencia de la princesa.

¿Mi aguero? Bam jamás lo había llamado de esa manera, pero la princesa parecía haber tenido un trato muy especial en el pasado.

Creyó que sería algo pasajero, ella era un poco mayor a ambos, o para Khun al menos, él no tenía idea que tiempo llevaba entre la vida y la muerte desde que su madre hizo algo para regresarlo a la vida. Lo único evidente, era que no parecía ser mayor a nadie en su equipo y solo en eso consistía su esperanza.

La hija del rey, quien tenía prohibido amar para obtener más poder, la que estaba el conflicto con sus hermanas y que estaban destinadas a matarse en algún momento a pesar de las alianzas que tenían entre sí para ascender la torre.

María era hermosa, no podía negarlo, sus ojos eran como los de Khun, tal vez un poco más opacos, pero eran igual de azules, su largo y lacio cabello blanco con un degradado azul, no competía contra el rebelde castaño suyo o sus ojos dorados. No tenía un título más que el ser odiado por los supremos, enemigo jurado del rey y perseguido por más de uno, como la mujer que fue su todo al momento de entrar en la torre, además de sus propios colegas en F.U.G, lo único que lo hacía resaltar como el irregular que estaba causando disturbios por dónde quiera que pasaban, ella en cambio, era la media hermana de Khun, su sangre, habían compartido un pasado que a pesar de no haber concluido bien, los unía de cierto modo, la hija elegida del rey, y en un futuro cada vez más cercano, su enemiga probablemente, por lo que desconocía la resolución final de su amigo una vez llegara el día que tuvieran que enfrentarse.

Vencerla ya no estaba fuera de sus capacidades, pero si fuera de su alcance debido a Khun, porque a pesar de todo, le conservaba cierto aprecio y, ella, María, no era alguien que lo hubiera traicionado o empujado para entregarlo en manos de personas que lo obligaran a convertirse en algo que no quería para proteger a sus amigos, la princesa cumplía su deber como tal, era su papel desde que el poder de Jahad corría en ella.

No quería saber porque le era tan desolador notar el alejamiento de Khun, porqué el no escuchar su nombre ser pronunciado con la misma devoción era tan deprimente, ya estaba tan acostumbrado a ese gesto, que no notó lo hermoso que era y lo perturbador de no escucharlo porque alguien más ocupara su lugar.

Por fin pudo darse cuenta de lo estúpido que debió haber sido al perseguir a Rachel, llamándola en cada oportunidad, recordandola como a una diosa, venerando su nombre como si fuera una plegaria al dios de la torre.

Cómo hizo a un lado a sus compañeros en más de una ocasión para seguirla, exponiéndolos al peligro de ser capturados por sus enemigos, ser asesinados por sus contrincantes, solo con el fin de perseguirla a dónde quiera que fuera. Se había esforzado tanto y tantas veces, que ya no deseaba correr más detrás de ella a no ser que fuera estrictamente necesario, ya había perdido demasiado para continuar buscándola.

Si bien fue cierto que al perseguirla, descubrió fragmentos de su pasado, no era justificación válida ni suficiente para haberlos arrastrado con él. Aunque seguía sin comprender porque lo seguían a pesar de lo imbécil que fue al ir detrás de alguien que no hizo más que traicionarlos una y otra vez, ahora solo deseaba suplicar el perdón de cada uno de rodillas y aún así, darse cuenta de que no lo merecía.

Quería alejar a la princesa de Khun, tal vez era su paranoia o sus propias experiencias, pero algo le gritaba que Khun debía permanecer lejos de ella y que debía hacer todo en sus manos por distanciarlos, tal como intentó hacer por él con Rachel pero su necedad lo impidió. Deseaba partir con él a un lugar donde la princesa no fuera una distracción, dónde lograran ser de nuevo solo los dos, el mejor equipo de dos, un manipulador de ondas y un portador de luz, aunque solos, ya cubrían el lugar de un portador de luz y lanza, además de manipulador de ondas y pescador. Y Rak no parecía estar precisamente descontento por conocer más tortugas.

Sin embargo, también sabía que debía tolerarlo, como Khun fue totalmente paciente con él cada vez que lo dejó a un lado por Rachel, las veces que habló de ella como la única y máxima maravilla de la torre, los días que, ignorando la ira y los deseos de venganza por lo que había hecho a Dann, lo arrastró consigo en busca de respuestas, el principio en que lo ayudó e hizo todo lo que estuvo en sus manos para llevar a Rachel a la cima cuando le creyeron la mentira de que había quedado postrada en una silla.
Porque su razón por no reprender a Khun la falta de atención era esa, su estupidez inicial y la falta de visión ante lo evidente.

Se había dejado cegar por una mujer que lo odiaba a muerte, que creía ser la responsable de cumplir la profecía de derribar al rey, el padre de todas las princesas de la torre, y aunque eso aún era incierto, su camino era largo y Khun siempre estuvo presente a pesar de los riesgos, porque por él, ocultó las veces que fue herido de muerte por su causa, porque gracias a la persecución que dió a Rachel, Khun casi moría por la bomba que le habían puesto en el corazón.

Ya había hecho demasiado para seguirlo, y las probabilidades de que continuara eran altas, le estaba agradecido, y dolía verlo pensar en la princesa, pero tal como él, tenía un pasado que le gustara o no, estaba conectado y no podría despegarse por más que lo intentara, tenía que enfrentarlo en algún momento, y ese había llegado.

Quedaba soportar la sensación de incomodidad y molestia, el entendimiento mutuo era algo que no siempre se compartía de manera amena, ahora Bam lo sabía.


PUBLICACIÓN: Mayo 2021.
Extracción: Martes 9 de Abril 2024.

KhunBam (Fanfics)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora