⊱ Pasar todo un día con su pequeño hijo había resultado un verdadero reto para Chou Tzuyu
Pero ahora debería que pasar una semana cuidando a su angelito travieso, veinticuatro horas durante siete días, un total de ciento sesenta y ocho horas lo que...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
☽
Un molesto bebé Eunwoo se aferraba a los barrotes de su cuna, era de mañana y el necesita con mucha urgencia llenar su pancita regordeta.
Se había levantado hacia aproximadamente una hora atrás, había estado jugando con el señor conejo mientras esperaba que su mamá llegara por él y le diera un enorme biberón con chocolate, de ese que su mami Sana le prohibía.
Pero su madre simplemente no llegaba, y su pancita estaba haciendo ruiditos extraños.
¡ Quería leche con chocolate y galletas de vainilla !
Aunque no tenga suficientes dientes para morderlas, le encantaba mojarlas de babita para sentir el dulce sabor. Con el ceñito fruncido, se acercó a una esquina de la cuna en donde había varios peluches uno encima de otro, formando una especie de montaña, subió su piecito regordete en la montaña de peluches y estirándose logró alcanzar el broche con el que mantenían la cuna cerrada.
La parte frontal de la cuna se abrió luego de un forcejeo por parte del bebé hambriento y Eunwoo rodó con todos los peluches aferrándose al señor conejo, afortunadamente el piso de su habitación tenía un alfombrado especial de goma y no le pasó nada.
Una vez fuera de la cuna corrió directamente a la habitación del frente, las puertas de las habitaciones acostumbraban a dejarlas abiertas, para escuchar con más facilidad a Eunwoo.
Una Tzuyu dormida entre la comodidad de su cama fue lo único que Eunwoo alcanzó a ver una vez se puso de puntitas sobre el borde.
- Mamá m meamá amm.
La vocecita de Eunwoo fue tan ligera para el pesado sueño de Tzuyu, que ni siquiera se inmutó.
- Maaaa ammm.
La pelinegra mayor se dio la vuelta cuando sintio unos diminutos deditos rozarle la nariz.
Eunwoo gimoteo y gateando se dio la vuelta hasta la otra orilla de la cama, aferrándose a las sabanas, trepó hasta quedar sentado frente a la cara de Tzuyu.
- Mamá amm.
Las manitos del bebé se apretaron en las mejillas de Tzuyu sin ningún indicio de buenos resultados.
Sus ojitos se llenaron de lágrimas y estaba a punto de llorar como si la vida se le fuera en ello, hasta que giró su cabecita topándose con la pequeña lámpara y algunas libretas, el hambre se le olvidó por un momento al ver los marcadores de colores sobre una carpeta.
Varios minutos después, Tzuyu sintió que le hormigueaba el rostro, frunció el ceño y se pasó la mano tratando de ahuyentar la sensación.
Escucho leves balbuceos y poco a poco abrió los ojos, Eunwoo estaba jugando con los marcadores, las sabanas de su cama estaban todas pintadas, tuvo deseos de cerrar los ojos nuevamente hasta que de pronto sentí como todo el sueño y la pesadez se iban de su cuerpo.
¡ Ella había dejado a Eunwoo en su cuna la noche anterior !
¿¡Como se suponía que estaba ahí sobre su cama ?!
Se sento de golpe tomando a Eunwoo en brazos para comprobar que no estaba soñando, el bebé se retorció intentando tomar los marcadores que había soltado sobre la cama.
- Eunwoo ¿ qué haces aquí ?
- ¡ Mamá !
- Hey bodoquito, te estoy hablando.
Tzuyu giro a su bebé sobre su regazo, cuando enfocó la mirada en sus regordetas y esponjosas mejillas, soltó una sonora carcajada que hizo reír a su pequeño hijo sin saber el verdadero motivo.
Eunwoo se había pasado los marcadores por su carita llenándola de tinta, se veía bastante gracioso a los ojos de Eunwoo.
Sin embargo su risa disminuyó notoriamente al ver las sabanas llenas de rayones por todos lados.
Definitivamente tendría que lavarlas.
- Mamá amm.
Eunwoo se llevó las manitos hasta su pequeña boquita para succionarlos.
- ¿ Amm ?
- Amm amm.
Tzuyu frunció levemente el ceño tratando de recordar.
- Amm... ¿ Qué significaba amm ?
Los gimoteos de Eunwoo se hicieron notar en cuanto su pancita volvió a rugir exigiendo comida.
- Ah claro, comida.
Tzuyu se levanto de la cama con Eunwoo en brazos, salió de la habitación y se asomó a la del bebé, el desastre que vio allí le hizo suspirar y negar con la cabeza, no le sorprendía el hecho de que Eunwoo había escapado, su hijo aveces era demasiado listo para su corta edad.
Llegaron a la cocina y la Chou mayor abrió el refrigerador dispuesta a preparar un enorme biberón de leche para su hijito, pero para su desgracia, no había rastros de leche alguna.
Con toda la pesadez que su cuerpo podía soportar, limpio la carita de su hijo y salieron rumbo a la tienda más cercana, a Tzuyu le parecía extraño que la gente la mirará tanto, sabía que llevaba puesta la pijama bajo su abrigo, pero no era para tanto.
Es decir, Tzuyu sabía que ella y su pequeño bebé eran muy guapos pero las miradas que les daban eran bastante incomodas.
Una vez hubieron regresado y Tzuyu hubo alimentado a su bebé glotón, tomó las sabanas de la cama para ir a lavarlas, se acercó al lavamanos y en cuanto sus ojos hicieron contacto con el espejo, supo la razón de todas las miradas fijas en su persona.
Eunwoo había hecho una muy colorida y llamativa obra de arte abstracta sobre su rostro.
☆
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.