⊱ Pasar todo un día con su pequeño hijo había resultado un verdadero reto para Chou Tzuyu
Pero ahora debería que pasar una semana cuidando a su angelito travieso, veinticuatro horas durante siete días, un total de ciento sesenta y ocho horas lo que...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
☽
— De verdad te lo agradezco Jeong.
— No agradezcas mujer, sé lo difícil que es cuidar a un niño.
— Ni te imaginas, bueno me iré ahora, necesito ir al supermercado.
Tzuyu colgó la llamada y sonrió aliviada, al menos ya no debería que ir a la oficina, en su lugar enviaría todo por correo, solo necesita mantener alejada su portátil de las manitos curiosas de su pequeño hijo.
— Mamá.
— Ya voy, ya voy.
Eunwoo se encuentran en su sillita especial en la cocina, comiendo una piernita cocida de pollo, aunque en realidad sólo la mordisqueaba y le pasaba su lengüita, además de agitarla como si de un cascabel se tratase, para terminar paseándola por toda su adorable carita.
— ¿ Qué pasa mi pequeña bolita con patas ?
Eunwoo soltó una risita agitando sus cortos bracitos y piernitas.
— ¿ Terminaste ya ? Debemos ir de compras.
— No.
— ¿ No ?
— No, mamá ammh.
— No bebé no quiero.
— Ammh ammh.
— Anda comela tú.
— ¡ Mamá !
— Ya, ya.
Sin más, Tzuyu se agacho a la altura de su bebé regordete y abrió la boca, casi de inmediato Eunwoo le acercó la piernita de pollo, sólo que en lugar de ponerla en la boca de su madre, terminó poniéndosela en la frente.
Eunwoo comenzó a reír y a pasar la pierna de pollo por todo el rostro de Tzuyu, quien se estaba dejando hacer y simplemente mantenía cerrado los ojos.
— Ammh ammh.
Tzuyu abrió nuevamente la boca y sin previo aviso sintió que el pollo era empujado casi hasta su garganta, se levantó de golpe tosiendo, y rápido sacó el pollo de su boca.
Eunwoo la veía desde su sillita aplaudiendo y riendo como si ver a su madre ahogarse fuera lo más divertido del mundo.
— Pequeña bolita malvada, solo por eso te daré un baño, anda vamos.