Capítulo. 40

47 13 27
                                    

[Narra Abi]
Flashback

Danae e Itzel huyen del lugar, las balas de la pistola se terminan a los pocos segundos, gracias al ruido que está producía algunos caídos de la horda se desvían hacia nuestra dirección.

Dos de los hombres de Logan se acercan y comienzan a golpearme, un ardor y dolor indescriptible se siente por todo mi cuerpo, la voz de Logan los detiene. Los mismos hombres me toman de los brazos arrastrándome hasta el.

— Ustedes si que tienen una fuerza de voluntad admirable —Logan se inclina hasta mi altura, alzando mi barbilla obligandome a verlo— Espero que sigan así después de nuestra visita, para poder destruir cada esperanza que aún creen tener —El sonríe de lado con una chispa de maldad y diversión en ella.

Logan con una simple señal con la cabeza les indica hacer algo a sus hombres, los tipos que me tienen sujeta por los brazos me levantan para ahora llevarme en dirección a una camioneta que está apartada del resto.

No puedo permitir que me sigan arrastrando y que puedan utilizarme para chantajear a mis amigos, debo hacer algo y rápido para salir de esta situación, pero mi cuerpo entero duele, siento un ardor en la ceja y toda mi boca tiene ese sabor a fierro.

Cada movimiento que hago es una tortura para mí, pero eso no importa debo actuar, no es momento de quejarme y llorar, ya habrá tiempo para eso.

Antes de que los sujetos me metan al auto, con ayuda de mis pies detengo el avance posicionando las piernas en cada extremo de la puerta, empujando hacia atrás, obligando a caer a los tipos.

Caigo junto a ellos, me levanto lo más rápido que puedo para correr y huir de ese lugar, pero uno de ellos me agarra por la muñeca deteniendo mi avance. Suelto un puñetazo que aterriza en su nariz obligando a que me suelte, me dispongo a escapar de nuevo pero su compañero me sostiene el tobillo, provocando que caiga al piso.

— ¿De verdad creés que saldrás de aquí con vida? —habla el sujeto que aún no suelta mi tobillo arrastrandome hacia el, cuando estoy lo suficientemente cerca, el se coloca ensima de mi, sosteniendo mis manos a un costado de mi cabeza, dejándome expuesta ante él— Has sido una niña muy mala y mereces un castigo —rie fuerte con una mirada lunática.

Forcejeo con él en el suelo tratando de safarme de su agarre, grito muy fuerte y con rabia, el sujeto me golpea en la cara para que me callara , mientras el poco a poco se acerca a mi cuello.

Su asquerosa boca hace contacto con mi piel, el comienza a lamer como si yo fuera una paleta, mis lágrimas salen mientras sigo forcejeando, pidiendo que pare, pero a él no le importa una mierda lo que yo quiera.

Con besos, respiraciones alteradas y un asqueroso aroma el sujeto se dirige a mi boca, pero antes de que el pueda llegar, levanto mi rodilla con fuerza golpeando su entrepierna.

El se retuerce de dolor soltandome al fin y maldiciendome por lo bajo, me paro lo más rápido que puedo

— Eres... Una... —intenta hablar

— ¿Tu creíste que podrías tenerme imbécil? —le interrumpo escupiendo con toda la rabia que había acumulado en mi interior— Eres la peor escoria que existe, a cualquier chica le darías asco, lo bueno es que no vivirás para atacar a nadie más —las palabras salen entre dientes, el dolor abdominal es una tortura constante.

Mis gritos atrajeron caídos hasta este lugar justo lo que quería, doy unos pasos hacia atrás observando como el ser putrefacto avanza hasta el tipo de las pelotas rotas.

Al darse cuenta de lo que pasa, su compañero que desde el puñetazo no deja de sangrarle la nariz, grita al percatarse de su triste final, provocando que más caídos cercanos a la zona salgan y se acerquen

SobreviveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora