Amor de madre 1

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Mai salio del hospital seguida de Tea y de Yugi, quienes no dudaron en brindar su apoyo para que pudiera recojer sus cosas. Yami miro a Seto como un cachorro en salchichoneria.

El CEO comprendio la mirada y le ofrecio un cuarto en la mansión en lo que rentaba un departamento. Mai accedio ya que Yami prometió que tendria a una mucama para que le ayudara.

Esa misma noche mientras Mai miraba a su pequeña dormir en la cuna lloraba en silencio, tenía miedo Joey quien habia jurado protejerlas, la había agredido.

Yami llamo a la puerta, Mai se seco las lagrimas poniemdose una bata de seda abrio la puerta para ver a un chico triste y desanimado.

-El no quería hacerte daño, su corazón fue manipulado por una diosa rencorosa. El mataría por ti, el moriría por ti, lo se por que... Pues el desde hace tiempo lo confesó. Cuando supe lo que el te hizo me enfureció y le pegue, pero al saber la verdad... Yo les debo una disculpa a los dos.-
-Que fue lo que paso, esa mujer y tu hablaron en takataka quiero saber a que me enfrento.-

Yami suspiro mientras se sentaba en la cama mirando a la ventana.

-Hace mucho tiempo atras, cuando alguien era nombrado como alguien importante como faraón o sacerdote lo hacian en el templo de algún dios de acuerdo a tu fecha de nacimiento, que se convertia en tu padrino o madrina y te brindaría protección todos los dias de tu vida. El padrino de Seto era Osiris un dios que se las dio de muy vivo y fue fulminado por Seto. Ahora Isis la esposa de Osiris quiere una venganza, pero como no puede matar a Seto por se ahijado de su esposo, si puede hacerle daño...-
-De que hablas, a penas y hablamos con el.-
-Cierto pero el verlos sufrir a ustedes me afecta a mi y eso lo afectará a el.-
-Y eso por que?-
-Yo... Mai eres la primera en saberlo, Seto y yo estamos saliendo.-

Mai abrazo entusiasmada a Yami.

-Me alegro mucho por los dos, pero veras Yami, lo que haga o no esa mujer no nos afectará, ella quiere lastimarnos y no lo permitiremos, estamos juntos en esto y juntos sabremos como derrotarla.-
-Gracias Mai...-

Yami salio de la habitación sintiendo más ligeresa en su corazón, pues guardar ese secreto era una tortura para el.

Mai vio a la bebita dormir con tranquilidad para despues ella cerrar sus ojos y dormir tranquilamente. Mientras ella dormía por un rayo de luz de luna se materializaba Bastet.

La diosa se acerco a Mai acariciando sus cabellos rubios cual rayos de sol.

-Estuviste dispuesta a morir por ella... La amas más que a tu vida, tu amor por ella crece a cada instante... No la diste a luz tu, pero cuidas de ella.-

Bastet saco un pequeño hilo rosa del pecho de Mai y uno de la pequeña para despues unirlo al de la niña.

-Madre e hija son desde este día hasta el final de sus días, dulce mujer yo Bastet te doy mi bendición y protección... Mai Valentine parte de mi fuerza y poder viviran en ti, te daré lo que te fue quitado. Y dentro de ti creecera nueva vida este hechizo durara hasta que todas las estrellas mueran, el sol salga por el oeste y los mares se sequen.-

Las palabras de Bastet parecian susurros y esto alerto a Mai quien desperto solo para ver que estaba sola en aquella fria y gigantesca habitación.

Se paro de la cama para ver a su pequeña dormir, para despues irse a sentar cerca de la ventana, viendo con nostalgia y tristesa a la luna.

Helado corazón Donde viven las historias. Descúbrelo ahora