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—¡¿Y a ti qué putas te pasa?! — gritó John mientras se tomaba la mejilla
Cillian, cuando vió que no pudo alcanzar a Estela, se regresó a la casa y lo primero que hizo fue golpear a John
—Sé que tú le dijiste a Estela que Sofía estaba en el Club
—Fui yo — comentó Tom
Cillian lo miró
—¿Qué?
—Eres mi amigo y todo pero...Estela siempre demostró ser una gran chica para ti y...creo que ella no se merecía eso
—¡¿Estás loco?! ¡Idiota! — gritó
—Estás jodido — comentó John — acéptalo hermano, Estela sólo fue tu soporte para poder olvidar a esa
Cillian tomó un jarro de la pequeña mesa y lo lanzó a la dirección de John, él se removió asustado.
—¡Tú, maldito mocoso, tú ni nadie sabe lo que siento! — gritó — ¡Son unos hijos de puta! ¡Quiero que se larguen, ahora!
🌹🌹🌹🌹
Él abrió la puerta, él sonreía hasta que se sorprendió.
—¿Estela?
Yo solamente alzé la mano en señal de saludo
—¿Qué haces a estas horas sola en la noche?
Rasqué un extremo de mi ojo
No dije nada, sinceramente, no sé por qué había ido con él, quizás era porque no quería ir a casa y Helena estaba con su novio.
Él lo que hizo fue abrir más la puerta, dándome la señal de que pasara y eso hice.
Suspiré mientras me abrazaba.
—No es que me moleste, al contrario — pausó — pero me preocupas y de verdad me gustaría saber si estás bien
Lo miré y empezé a llorar.
—Perdón por molestarlo pero...no sabía a dónde ir, de verdad lo siento
—Tranquila, tranquila — me abrazó — no hay problema, significa que confías en mí y eso me tranquiliza — me miró — ¿quieres un té?
Asentí
Él sonrió levemente para después encaminarme hasta su sala, me sentó en su sillón y el dirigió a la cocina.
Limpiaba mis lágrimas hasta que oí mi teléfono, de nuevo.
Rodé los ojos.
—Entiende, no te responderé — susurré enojada
Estela Mañana te marco, amiga. Estoy con alguien en quien confío, adiós.
Después de eso, apagué mi celular completo.
Voltié a lo ví llegar con una taza, la depositó en la mesita y se sentó a mi lado.
—De manzanilla
—Gracias — tomé la taza, le soplé un poco, lo miré — ¿de verdad no lo molesto?
Él rió un poco
—Puedes hablarme de tú, no importa — pausó — y de verdad que no me molesta, Estela, te lo prometo
—Muchas gracias
—¿Quieres hablar?
—Bueno...— negué — es que, siento que no es importante y...
—Sí lo es, todo viniendo de ti es importante — sonrió tiernamente — si quieres, puedes contarme
—Tenía novio — pausé — pero como siempre, me tienen que romper el corazón — reí levemente — al parecer solo fui de consuelo porque no puede olvidar a la anterior y...bueno...que raro...perdón
Él me miraba con mucha atención, tenía su brazo recargado en el sillón.
—No puedo creer que alguien no te haya valorado como te lo mereces