⁀ TIGA BELAS ‧₊˚

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¿Cómo haría para no discutir con Jeongwoo si su amistad se basaba mayormente en tener conflictos por las diferencias que ambos tenían? Era un completo reto, y a la vez un terror. ¿Qué sucedía si Jeongwoo decía algo que no le agradaba y le llevaba la contra? No quería pensar más en ello, pero su mente se encargaba en crearle escenarios espantosos que sólo lograban aumentar su temor.

Los nervios no lo dejaban almorzar tranquilamente como deseaba, y por esa razón decidió maquinar la idea de que Jeongwoo seguiría ignorándolo como hace algunos días. No tendría que preocuparse si ambos seguían tal cual estaban. Pero qué sorpresa se llevó cuando visualizó a Jeongwoo caminando hacia la banca en la que se encontraba y se sentaba delante de él.

—¿Cómo se encuentra el pequeño Hwannie? —Preguntó Jeongwoo una vez que se acomodó en el asiento.

Junghwan tragó duro. Era su mejor amigo desde hace bastante tiempo, pero en esos momentos no se sentía como tal. No podía hablar con la misma comodidad y libertad que tiempo atrás, y eso no le agradaba para nada.

—Bien, ¿y tú? —Rápidamente le dio un mordisco al alimento que llevaba consigo para evitar hablar demasiado. Creía que en cualquier momento podría decir algo incorrecto la consecuencias serían terribles.

—Bien también. —Jeongwoo miró a su mejor amigo comer de manera no tranquila y frunció el ceño.— ¿Sucede algo, Junghwan? Te noto un tanto... Nervioso.

El menor tosió al haberse atragantado con un pedazo de su comida. Jeongwoo palmeó su espalda para ayudarlo y cuando finalmente se recuperó, aclaró su garganta buscando tiempo para pensar una respuesta rápido.

—No sucede nada. Simplemente estoy ansioso por que sea la hora de salida para llegar a mi casa; hoy llega algo que compré por internet —sonrió. Claramente era una mentira todo ello, pero Jeongwoo se lo creyó y no preguntó más.

El silencio que abundaba entre los dos amigos era demasiado pesado para el menor, pero al otro no parecía afectarle en nada el ambiente incómodo que compartían. Junghwan dejó de lado su almuerzó después de que se le fuera el hambre a causa de la incomodidad que estaba sintiendo.

—¿Quieres un batido de fresa? —Preguntó Jeongwoo levantándose del lugar para ir en busca de las bebidas.

Junghwan anteriormente hubiera dicho que la fresa era horrible y prefería la vainilla, pero por obvias razones no lo haría. Por lo que simplemente asintió con la cabeza, desconcertando a Jeongwoo.

El mayor desapareció y Junghwan pudo respirar tranquilo por unos segundos hasta que lo vio volver con ambos batidos de fresa en sus manos. Junghwan tomó el que era suyo y lo bebió sin rechistar.

—¿Estás bien? —Preguntó Jeongwoo sin entender lo que sucedía.— A ti no te gusta el batido de fresa.

El menor miró la bebida que entre sus manos tenía y se encogió de hombros.— Nunca es mal momento para probar cosas nuevas —aunque este batido de fresa sepa a basura.

El mayor asintió dándole la razón y ambos bebieron sus batidos. El silencio nuevamente se instaló en el ambiente al igual que el nerviosismo en Junghwan.

—¿Y cómo te está yendo? —La pregunta de Jeongwoo confundió al menor y con un ceño fruncido lo expresó.— Con Haruto, ¿cómo te está yendo? ¿le has dicho algo acerca de tus sentimientos? Falta poco para el día de los enamorados —recordó.

No hace falta mencionar que las palabras de Jeongwoo tomaron por sorpresa al ajeno, dejándolo sin aire y pálido. Necesitaba urgentemente una excusa para escapar de esa situación sin tener que responder nada, pero nada llegaba a su cabeza.

わびさび 𓏳 𝗠𝗢𝗡𝗦𝗧𝗘𝗥₊ haruhwanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora