GIANNY 17
Difícil no había sido, halló a María muy rápido y tras darle todo un sermón y mantenerla despierta casi toda la noche ella cedió y logro darle la dirección que Candy le había revelado. Contento y muy alegre Terry tras descansar un par de horas emprendió su viaje rumbo a la dirección ofrecida
A los pocos minutos de llegar a su destino Terry detuvo el auto frente a un envejecido y enorme complejo habitacional, al frente suyo un grupo de niños que se hallaban jugando se detuvieron al verlo llegar en aquel lujoso auto...BUENO AHORA COMPRENDIA QUE HABIA SIDO MALA IDEA VENIR EN COCHE PROPIO... Soltó el aire y tras desabrocharse el cinturón apago el motor, sacó las llaves y salió del auto. Tras activar la alarma del coche se dirigió al grupo de infantes y con una sonrisa les hablo.
----Hola.- Saludo al grupo que lo miraban curiosos.- ¿Les gustaría ganarse 20 dólares cada uno?.- Los niños de unos 10 años aproximadamente se miraron unos a otros y luego a Terry sin decir nada aun, Terry al ver esto se adelantó a aclarar cualquier malentendido.- Necesito que alguien me cuide el coche mientras veo el lugar ¿les importaría hacerlo ustedes?.- Los niños sonrieron y con un movimiento de la cabeza asintieron saltando de sus sitios y dirigiéndose al auto empezaron a jugar nuevamente.
Terry se dispuso a caminar hacia el interior del lugar pero algo lo ínsito a darse la vuelta y dirigirse nuevamente al grupo.
----¿Saben dónde vive Candice White?.
----¿Candy?.- Dijo un pequeño pelirrojo.
----Si.- Afirmo Terry mientras sentía como su corazón se hinchaba de emoción.
----Candy vive en el bloque C, los edificios de al fondo tercer piso
----Si es mi vecina....departamento 324 .- Dijo un niño gordete de pelo negro.
----En serio...¿sabes si está en casa ahora?
---No lo sé, ¿ustedes saben algo?.- Preguntó a los otros.
---NO.- Dijeron todos al unísono.
---Bueno gracias...cuiden el auto quieren.- Dijo para adentrarse en el enorme conjunto de edificios, después de caminar por un rato y reconocer el edificio llego hacia las gradas que lo llevaban hacia ella con el ritmo acelerado y aquel nudo en el estómago subió y al hallarse frente a la puerta indicaba vacilo un momento, tomando aire apretó el timbre de la puerta y espero a que le abrieran. Al no recibir respuesta alguno volvió a llamar una u otra vez percatándose que nadie se hallaba en casa.
DONDE DIABLOS ESTABA UN DOMINGO POR LA TARDE.- Se preguntó mientras miraba de un lado a otro, resignado se apoyó en la pared y decidió esperar a su llegada sin siquiera saber lo que se acercaba.
oooooooooooooooooooooooooooo
Tom la había acompañado a ir de compras, cosa que agradecía puesto que llevaba unas bolsas enormes y demasiado pesadas, Candy aun herida dentro suyo se negaba a aceptar a alguien por el momento pero aquello no dejaba de permitirle sentirse deseada y apreciada por otros ...era como una vitamina para su amor herido...le hacía más llevadera su cruz.
----¿Viste el auto de afuera?.- Preguntó un emocionado Tom.- Yo tendré uno igual en un par de años.
----¿Me pregunto de quién es? .- Dijo Candy frunciendo el ceño, una idea se le cruzo por la mente pero la descarto casi al instante...era imposible que fuera de él...
-----Seguro de algún sujeto que desea comprar el complejo.
---¿Qué? Estás loco.- Dijo indignada Candy mientras Tom levantaba los hombros.
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¿QUIERES JUGAR?
FanfictionTe invito a ser parte de este juego, la única regla es no enamorarse.
