GIANNY 17
Después de esa noche de haberle dicho a Terry que deseaba un bebe, tal como él lo había dicho nos habíamos puesto a trabajar incansablemente y si, recalcaré nunca de los nunca había experimentado las maravillas de la sexualidad hasta que lo conocí a él y gracias a Dios que me case con él.
Él es como un maestro que había venido a enseñarme el cómo satisfacer mi propio cuerpo, lo bello y exótico de jugar, de pasarla bien.
Esa mañana de sábado, estábamos en la casa de sus padres, entre risas, charlas, y los famosos tés que tanto le gustan a Richard la pasábamos de maravilla. Estaba fresco y lloviznaba, yo le alcance un té a Terry y de repente se rozaron nuestras manos, me encendí como fosforo y corrí mi mano ligeramente, pero me quede pensando cómo sería hacerlo ahí y esa idea me siguió rondando en la cabeza todo el tiempo.
La mañana siguió su curso y yo me encontraba parada enfrente al escritorio del enorme estudio mirando el gran ventanal que dejaba ver el jardín de rosas de Eleonor, cuando de repente sentí unos brazos rodear mi cintura, junto con un suspiro sobre mi cuello.
----¿Quieres jugar?.- Me dijo mientras yo sentía como una corriente me recorría desde la cabeza hasta los pies.
Yo sólo me límite a correr mi cabeza para un costado para darle más espacio a esos labios carnosos que tantas veces durante la mañana había deseado. El empezó a besar lentamente mi cuello, mientras sus manos acariciaban mi cintur. Tomé sus manos y las acaricie mientras me daba vuelta, nuestras caras enfrentadas, tome su cara con mis dos manos y nos fundimos en el más esperado beso, sentir esos labios moverse entre los míos era fantástico, besaba como los dioses y yo sólo me dejaba llevar como siempre.
A ese punto, y con sólo un beso, yo ya estaba esperando algo más, sentía hervir mi interior, un impulso de querer gritar y pedirle que me hiciera suya en ese momento.
----Terry te deseo.- Le dije mientras volvía a besarlo.
Parecía que él estaba en la misma situación que yo, porque mientras me seguía besando, sus manos ya estaban tocando mi piel y se dirigían hacia arriba por mi espalda. Yo no me quede atrás y empecé a acariciarlo, mis manos tocaban su piel caliente como un volcán.
----Hazme el amor aquí, ahora.- Volví a insistir.
Sentía sus manos dirigirse hacia el dobladillo de mi vestido, y sus labios carnosos y calientes me empezaron a besar mi cuello, de pronto me sentí despojada de la estorbosa tela del vestido que voló hacia uno de los sillones del estudio.
----¿Tus padres?.- Pregunte algo preocupada.
----Atendiendo unos asuntos.- Logro decir apenas.
----¿Demoraran?
----No lo sé ...pero sino démonos prisa nosotros
El me levanto y me sentó sobre el escritorio, sus manos corrieron mis rodillas alejándolas una de la otra y empezó a besarme los muslos, sentía como mi cuerpo se calentaba, el como jugaba conmigo era una sensación indescriptible, me recorría un calor extremo por todo mi cuerpo, y estaba deseosa de sentirlo dentro mío, no aguante más y se lo pedí.
----Por favor Terry , te necesito.- le pedí casi rogando.
Sin esperar más él se unió a mí y con ímpetu dejo que el deseo nos llenara, no paso mucho para que ambos termináramos y después de un breve descanso nos reincorporamos, nos miramos pícaramente y empezamos a besarnos nuevamente, lentamente nos alejamos uno del otro.
----Es mejor que nos vistamos, mis padres pueden llegar en cualquier momento y temo que no verían con buenos ojos el hecho de que estemos desnudos en su estudio.- Haciendo un puchero empecé a buscar mi ropa mientras Terry hacia lo mismo, pero entre miradas quedo pactado que en casa se vendría el segundo round y más
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¿QUIERES JUGAR?
FanfictionTe invito a ser parte de este juego, la única regla es no enamorarse.
