GIANNY 17
Candy se hallaba de pie frente al umbral de la puerta de su habitación mirando en dirección de su cama y MALDICION QUE ODIABA HACERLO pero no se podía sacar de la cabeza todo lo que horas atrás había pasado, haber disfrutado de buenos momentos con Terry no se lo esperaba ni ella misma y bueno este era el resultado, sentir aquel cálido escalofrió recorrer su piel cada vez que lo recordaba. Suspiro ante la idea de tener que cargar con esa sensación por un largo tiempo, claro a menos que perdonara a Terry y volviera algo común aquellos encuentros, sacudió la cabeza al ver que rumbo tomaban sus pensamientos, aún era muy prematuro para pensar en eso. El sexo fue bueno, como siempre, pero no estaba del todo segura. Había algo que no la dejaba lanzarse y era que aún no había visto aquella muestra de entrega total.
Quién sabe tal vez con el tiempo.
Había quedado en salir con Terry aquella noche y estaba nerviosa, trataba de concentrarse en lo que debía ponerse pero los recuerdos se aglomeraban en su cabeza impidiéndole pensar con coherencia, resoplo con fastidio mientras bruscamente se dirigía al pequeño armario y rebuscaba algo que ponerse, logro encontrar un vestido sencillo pero bonito el color crema, la prenda hacían resaltar el color de sus ojos y la forma de este levemente tallado en la cintura y con una falda suelta muy amplia ayudaban a tener una muy buena vista de sus largas y hermosas piernas.
Sonrió al recordar donde se hallaban anoche sus piernas y se reprendió con una risa al ver que nuevamente pensaba en Terry y su hermoso cuerpo, se miró en el espejo y sonrío contenta por el resultado, cogió la paleta de sombras y cuando pretendía empezar a resaltar sus delicados rasgos la detuvo el timbre que sonó, miro la hora y se fijó que aún faltaba media hora para que Terry se presentara en su departamento. Se levantó de donde se encontraba y fue hasta la puerta y tras abrirla se quedó totalmente sorprendida y estática.
----Dios como siempre bellísima.- El joven se acercó a ella y la abrazo con tanta fuerza que Candy soltó un gemido de dolor al sentir como sus brazos le quitaban el aire.
----A...Albert.- Dijo tratando de encontrar aire en algún lugar.- Me lastimas.- Al escuchar apenas la voz de su hermana el rubio la soltó regalándole un hermosa sonrisa.-DIOS ¿Qué haces aquí? .- Pregunto al verse libre de aquel agarre.
----Vine a ver como estabas.- Respondió mientras ingresaba al pequeño departamento.- ¿Aquí vives?...mmmm lindo pero ...pequeño.
----Yaaaa.- Dijo desesperada.
No esperaba que su hermano viniera a visitarla y menos ese día...DIOS...Terry, tenía que hacer que Albert se fuera y pronto.
----Albert...me encanto verte y me emociona que te preocupes por mí para venir a verme pero...estoy a punto de salir y....
----Cancélalo.
----¿Qué?.- Candy abrió los ojos ante la repentina y autoritaria orden que le estaba dando.-No voy a cancelar mi salida por que me lo digas.- Albert dejo de observar el departamento y se centró en ella.
----Candy ...te fuiste sin avisar al menos a mí, no dejaste donde, ni porque ...¿sabes lo afligidos que estuvimos Anthony y yo?
----Ya lo siento pero...
----Nada, no vine a visitarte.- Por un momento Candy respiro de alivio.- Vine a quedarme contigo al menos por un tiempo
----¿Qué?.- Grito lo más alto que pudo.- ¡No puedes quedarte conmigo!
---No grites.- Le ordenó mientras se tapaba los oídos.- Y si, puedo quedarme y lo voy a hacer.
----Albert...ni lo sueñes, este.- Hizo un gesto con las manos señalando el departamento.- Es mi pequeño refugio "MIO NO TUYO" entendiste ....así que no, no puedes quedarte.
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¿QUIERES JUGAR?
FanfictionTe invito a ser parte de este juego, la única regla es no enamorarse.
