La abracé muy fuerte cuando la vi de espalda. Sentí como su cuerpo se puso tenso al contacto con el mío.
—No te doy permiso de que me ames—dijo.
—Ya es tarde—respondí—no hay una sola parte de mí que no te ame, que no te necesite.
—Te prohíbo que digas cosas como esas, ahora déjame idiota.
La giré para poder ver su rostro, estaba rojo y sus ojos amenazaban con convertirse en una tormenta.
—No voy a decirte lindas palabras, voy a demostrártelas.
—No… no ahora cuando estoy rota y no puedo volver a amar a nadie.
—No te preocupes cariño, yo estaré a tu lado hasta que tus heridas dejen de doler.
ESTÁS LEYENDO
Siempre te amé
Short StoryDonde hay dos corazones enamorados, hay un tercero hecho pedazos. Secuela de "Nunca te amé" Obra de la tía Lisa... Drama y romance.
