Introducción. Parte uno.
Protégeme.
Edad: 4 y 5 años.
Luego de una semana en el hospital, ambas familias habían sido dadas de alta en su totalidad, eso no significaba que estuvieran completamente sanos, Alina Doyle tenía un brazo roto, su madre estuvo inconsciente por cuatro días, y actualmente estaba en reposo. Su padre se dio un gran golpe contra el volante, por lo tanto seguían haciéndole estudios en busca de algún problema, y además se lastimó una pierna, que ya estaba casi perfecta.
Los Green salieron un poco mejor, Gala seguía teniendo algunos moretones, pero nada más. Y Uriah que quebró una muñeca. La hija mayor de la familia salió casi ilesa salvo algunos moretones, igual que su madre.
Los más heridos fueron los menores, que se golpearon fuertemente al salir disparados hacia delante de forma muy extraña, Halinor Green tuvo un fuerte impacto en la parte trasera de la cabeza, y debido a eso una pequeña parte de su iris derecho cambió a un color verde azulado. ¿Qué de malo podría tener eso? Es que puede ser provocada por un fuerte impacto que trastornara la pigmentación de su cuerpo, e incluso podría ser muestra de la formación de un tumor, esa diferencia de color es denominada heterocromía. Aparte de eso, estuvo inconsciente durante seis días.
Edin Doyle siguió inconsciente durante dos semanas luego del impacto, despertaba ocasionalmente, pero los doctores les permitieron a sus padres llevarlo a su casa. A despertar se encontraba casi totalmente perdido. Pero al abrir los ojos, descubrieron que no veía como debería, estaba perdiendo parte de su vista.
Ya pasó un año desde el choque entre las familias Doyle y Green, estos últimos ya están completamente mudados, y su hija tiene el iris derecho de color azul verdoso en su totalidad, a diferencia de su color natural, el marrón.
-Mamá, no me gusta ser rara. –decía Halinor mientras bajaba las escaleras.
-No eres rara hija. ¿De dónde sacaste eso?
-Me lo dijeron ayer cuando quise jugar con otros, dijeron que era rara y que me aleje de ellos porque estoy enferma.
-¿Y qué hiciste? –le preguntó su madre preocupada.
-Nada. El tonto Edin me tiró del brazo para que saliera de ahí. –dijo ella con el ceño fruncido.
-Cariño, Edin no es tonto, lo hizo por tu bien, tienes que agradecerle por haber hecho eso.
-Prefería cuando estaba dormido. No lo quiero, él no es mi amigo. –replicó enojada Halinor, ciertamente, ella y el niño de los vecinos no tenían una relación que se definiera como amistad. Luego de haber salido del hospital, ambas familias se juntaron a cenar, y desde ese entonces ambos empezaron una relación muy mala, a diferencia de sus hermanas mayores, que en poco tiempo, se hicieron muy amigas y estaban juntas todo el día.
En otra casa, al mismo momento.
-Hola. –dijo Edin a su madre entrando por la puerta de la casa, todo lleno de tierra y con el pantalón rasgado en la rodilla. –Mamá… me lastimé.
-Edin, cielo… ¿Qué sucedió? ¿Te golpearon? –preguntó preocupada Lorena, acercándose a su hijo.
-Los otros dicen que soy extraño y que estoy enfermo porque me vieron junto a Halinor. Ellos creen que es mi amiga… y se enojaron por que la saqué de ahí cuando estaban insultándola.
-¿Por qué molestan a Halinor? Es una niña muy buena.
-Es que tiene un ojo raro, y ellos dicen que está enferma y que puede contagiarlos… ella se enojó y entonces yo la saqué de ahí. –lo decía todo muy enojado, y realzando la situación con sus brazos. –Luego esa rara se enojó conmigo y se fue a su casa. –Lorena reía para sus adentros, su hijo y Halinor dentro de poco cumplirían cinco años, y desde hace poco menos de un año que se odiaban, un odio infantil que provoca que todo entre ellos sea o conflicto o competencia. El niño dejó de quejarse cuando escuchó que alguien tocaba la puerta.
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Los ojos del Artista
Novela JuvenilEl arte es la más pura expresión. 'Las palabras en un escrito', según Edin Doyle. O los colores de un lienzo, piensa Halinor Green. No solo esto, sino otras miles de cosas son las que provocan los desacuerdos de ambos adolescentes, que solo super...
