Capítulo 4/5

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Narra Tom

Un delicioso aroma a huevos me hace despertar del maravilloso sueño que he tenido en meses. Me percato de que no estoy en mi departamento y no tengo a Kiara en brazos. Me levanto de un salto, pero al ver a T/N en la cocina junto a mi hija, me tranquilizo.

—T/N: If "I love you" was a promise... Would you break it, if you're honest? —camino lentamente a la cocina al escucharla cantar, y veo cómo mi hija la mira atentamente— Tell the mirror what you know she's heard before... —se detiene al ver que estoy despierto.

—Tom: Buenos días —dije con una sonrisa.

—T/N: No queríamos despertarte, pero solo la quería entretener con algo —dijo con una sonrisa nerviosa.

—Tom: No importa, de hecho gracias. Tuve el mejor sueño de mi vida en meses —dije divertido.

—T/N: ¿Quieres desayunar? Yo tengo que ir al trabajo en unas horas —caminó hacia mí y dejó a mi niña en brazos.

—Tom: Solo si no tienes inconveniente —le dejé un beso en la mejilla a mi hija.

—T/N: Claro que no. ¡Venga, a desayunar sea dicho!

Empezamos a comer mientras Kiara se entretenía con una servilleta.

—Tom: De verdad, gracias por dejarnos dormir anoche —dije con un leve sonrojo.

—T/N: Gracias a ti por ayudarme con las fotos. Al final, estamos a mano —dijo con una sonrisa.

Nos despedimos y, al cruzar el pasillo para entrar a casa, tomé una ducha antes de también dársela a Kiara. Luego nos pusimos a jugar con sus juguetes en la sala.

Narra T/N

Al llegar a la revista, pasé directamente con mi jefa a entregarle las fotos. Al parecer, le encantaron. Me dijo que era probable volver a tener una sesión de fotos con Harrison. Le agradecí y me dirigí al estudio de fotografía, donde mis compañeros me miraban con sorpresa. Solo me dediqué a fruncir el ceño. Llegué a mi mesa de trabajo y empecé con las fotos de Tom, cuando Tania, una compañera con la obsesión de saber la vida de cada persona a la que fotografiaba, se acercó.

—T/N: ¿Qué ocurre, Tania? —dije molesta, sin apartar la mirada de mi computadora.

—Tania: Supe que hace unos días fotografiaste a Thomas Holland, ¿no es cierto?

La foto de Tom y Kiara me vino a la memoria y cerré rápidamente la carpeta.

—T/N: No pienso decir nada de su hija. No estuvo con él —me levanté de mi lugar y me dirigí a la cafetera.

—Tania: Por favor, T/N, sería el chisme del mes.

—T/N: No, Tania. Tom resguarda el rostro de su hija por su seguridad, no por atención. Él quiere lo mejor para ella, y deberías no meterte en sus decisiones.

Me miró de mala gana, pero solo volví a mi escritorio.

Al terminar mi día, conduje a mi hogar y, al entrar al elevador, vi un rostro muy familiar.

—T/N: ¿Tú debes de ser el hermano de Tom? —dije segura.

—Sam: Sí, soy ese chico —dijo confundido.

—T/N: Fue divertido lo de la papilla —dije recordando ese momento.

—Sam: De hecho, ese fue mi hermano gemelo. Yo soy Sam —dijo tendiéndome su mano. La acepté con una sonrisa.

—T/N: T/N. Somos vecinos, de hecho —me miró con una sonrisa, pero no dijo nada. Llegamos a nuestro piso—. Dale saludos de mi parte.

Narra Tom

My Sweet DadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora