No te engañes. Le has hecho daño. Mucho daño. Tanto que ha perdido millones de trocitos de su corazón, de tan pequeños que los hiciste. ¿Y ahora? Tú sigues ahí, tan ancho, a tu bola,mientras ella va dejando su alma en cada esquina, a cada paso. ¿Cómo te sientes? ¿Bien? ¿Mal? ¿Extraño? ¿Cómo es esa sensación de cometer el mismo error dos veces? Aunque bueno, quien lo cometió fue ella. Ya no le quedan ganas ni de vivir, puesto que su vida, tú, se fue, por segunda vez. Solo espero que aprenda, que se haga fuerte, o al menos que se de cuenta de que tú la harás fuerte. Y espero, sobre todo, que después la aprecies, la valores, la admires. Espero que aprendas a quererla, que no sepas vivir sin ella, y que justo entonces, cuando darías todo lo que fuera por esa muchacha, te olvide.
