Y es que a veces solo necesitamos a alguien que nos recuerde que no salimos tan mal en las fotos, alguien que no nos envíe tochos por WhatsApp cuando estamos hechas una mierda, si no que se acerque a nuestra casa. Alguien que nos abrace tan fuerte que haga que esos pedazos rotos del corazón se junten de nuevo. Que si nos pregunta qué tal y respondemos 'Bien' nos mire a los ojos y nos diga 'No, yo sé que no lo estás'. Alguien que nos desee algún 'Buenas noches princesa' o 'Buenos días princesa', o también un 'Descansa pequeña' o simplemente un '¿Qué tal has dormido?. Porque no necesitamos enamorarnos, necesitamos que nos enamoren.
