Y fue entonces cuando me preguntaron si creía en los finales felices.
Obviamente respondí que no.
Se quedaron algo sorprendidos al escucharlo. Y les pregunté si ellos creían. Me contestaron que si sin pensarlo,como si existieran realmente.
Les expliqué pues , por qué creía que no eran reales.
Si dos personas se quieren , y todo ha salido bien , no puede haber final. Y si lo hay es que algo salió mal.
