Capítulo 10

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Jake Smith.

No puedo creer que arruiné las cosas con Mica, ella es realmente hermosa y me gustaría algún día ser más que amigos, pero por ahora debemos conocernos más. Espero que su mal humor no sea para siempre.

Hoy ya es lunes, significa ir para la escuela y ver a Mica, trataré de hablar con ella y arreglar las cosas. Al terminar de vestirme tomo mis cosas y me dirijo a la cocina para desayunar.

—¡Buen día hijo!—Saluda mi madre tomando una taza de café

—¡Buen día campeón!—Comenta mi padre trabajando en su computadora y tomando una taza de café

—Buen día.—Tomo asiento en la mesa del comedor

Mi madre se levanta y me sirve el desayuno—¿Qué tienes?—Cuestiona colocando el plato frente a mí

—¿Cómo te fue ayer con la chica?—Cuestiona mi padre

—Todo iba muy bien hasta que le dije que esa cita solo era una salida de amigos.—Suspiro

—Hijo, no tenías por qué decir eso, se supone que son amigos hasta el día que decidas lo contrario.—Mi madre coloca su mano en mi hombro

—Ella se molestó mucho.

—Tiene razón de hacerlo.

—Bueno, tienes que actuar como un hombre maduro y hablar con ella, si de verdad te gusta y te importa debes hacerlo o la perderás.—Comenta mi padre escribiendo en su computadora

—Trataré.

—Bueno, no dejes que pasen los días.

Termino de comer y me levanto a lavar mi plato.

—Deja eso allí o llegaras tarde.—Dice mi madre

—Okey, adiós.—Le doy un beso en la frente y a mi padre le doy unos golpecitos en el hombro

—Adiós.—Dicen los dos al mismo tiempo

Subo a mi auto y me dirijo a casa de Erick que queda a unas cuadras.

A lo lejos lo veo sentado en la acera escuchando música, toco la corneta y al ver el auto se levanta y se quita los audífonos

—Hey, es un poco tarde.

—Sí, lo siento.

Abre la puerta del lado del copiloto y sube—¿Cómo te fue con Mica?

Suspiré sin decir ni una palabra—Ah ya entiendo, la cagaste.—Comenta mirándome y negando con la cabeza

—Debía aclarar las cosas.—Respondí por lo bajo

—Esa chica te gusta, saliste con ella y arruinaste las cosas, acaso... ¿Eso querías?

—Solo somos amigos.

—Por ahora Jake, no te llenes la cabeza con esa basura y solo déjate llevar por tus sentimientos.

—¡Wow! Que profundo, suenas como mi madre.

—Lo sé y ellas siempre tienen la razón.

—Así es.

Llegamos a la escuela, estacioné el auto, nos bajamos y nos dirigimos al aula. Allí ya se encontraban Mica, Esteff, Diego y Adam, estaban charlando.

—¡Hola compañeros, buen día!—Grita Erick—Hola guapa.—Saluda a Esteff para luego darle un beso en la mejilla

—Hola chicos.—Responde Adam

—Hola Mica.—Saludé sonriendo por lo bajo

—Hola.—Responde seco

Me siento a su lado—Hey, enserio perdóname, no fue mi intención, no sabes lo mal que me siento. ¿Qué debo hacer para arreglar las cosas?

—Darle tiempo.—Comenta Diego mientras Esteff asiente a su lado. Si lo dicen sus mejores amigos, lo haré

—Okey, te daré espacio.—Ella solo revisa su teléfono

—Por favor y gracias.

Observo a los chicos y asienten sonriendo. Me levanto y me dirijo a mi asiento, Erick se sienta a mi lado.

—Hoy será mi cita con Esteff.—Sonríe

—Me alegra, espero no la cagues igual que tu hermano.

—No lo haré.—Frunce el ceño

—Buenos días jóvenes.—La profesora hace presencia

—Buenos días.—Respondemos todos en coro

—Hoy hablaremos sobre la primera guerra mundial.

Mientras la profesora dicta el tema todos anotamos.

Pasa 1 hora y suena el timbre para hacernos saber que es hora del receso. Coloco mi mochila sobre mi hombro y salgo de allí junto a Erick.

—Hermano, al menos sonríe no es el fin del mundo.

—Para mí si lo es, no tengo motivo para sonreír, sé muy bien lo que hice y debo aceptar las consecuencias.—Frunzo el ceño

—Puess.

Nos dirigimos a la cafetería, compré solo un jugo de naranja mientras Erick compró un sándwich, una manzana y un jugo de fresa.

—¿Enserio no vas a comer?—Cuestiona masticando su manzana

—No, más tarde.—Respondo mirando el jugo y recuerdo que Mica pidió uno de ese sabor en nuestra cita, sonrío al recordar eso

—Qué raro, tu y yo siempre tenemos hambre, realmente te está afectando Mica.

—Tú me conoces.

—Así es.

Entramos a la segunda hora de clases, no presté mucha atención porque estuve toda la clase mirando a Mica, esa chica realmente me gusta. Al sonar el timbre, me dirijo a la cafetería, esta vez sí tenía hambre. Compré un sándwich, una banana, un pastel, y un jugo de naranja. Entramos a la última clase, tampoco presté atención, al salir Erick y yo nos despedimos de los demás, y subimos al auto.

—¿Jugamos Free hoy?—Cuestiona sonriendo—Lo necesitas hermano.

—Claro.—Le devuelvo la sonrisa

Llegamos a casa, subimos a mi habitación y comenzamos a jugar.

—Tenías razón, lo necesitaba.—Dije riendo porque su personaje del juego lo habían matado

Ríe—Solo lo hice para que rieras.

—Sisi.

—Otra partida.

Estábamos jugando y mi madre nos llama a comer, pausamos el juego y bajamos a la cocina.

—Te ves mejor.—Dice mi madre riendo

—Necesitaba jugar con mi amigo.—Le doy un codazo a Erick

—Yo soy su payaso.

Mi madre ríe—Los quiero mis niños. Cualquier cosa llámenme, estaré en la oficina.

Los dos asentimos riendo, al terminar volvimos a subir a mi habitación para seguir jugando.

Miro la hora—Oye, ¿hoy no es tu cita con Esteff?

—¡Rayos! La había olvidado. Te quiero hermano.—Toma sus cosas y se va corriendo

Comienzo a reírme. Niego con la cabeza y seguí jugando.

¿El destino lo quiso así?  #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora