Si yo les contara todo lo que viví para llegar aquí, es de no creer. La cagaré en más de una ocasión, de que lloro, pues sí, de que hago llorar, pues también, pero risas no van a faltar, eso lo aseguro.
¿Qué resultará del romance entre un prostituto...
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Le di una miradita cargada de seguridad y burla a Emily, quien quitaba su mano lentamente, avergonzada por lo que acababa de escuchar.
Sí zorrEmily, Tyler sabe de tu esposo, no tienes oportunidad con él, ya no es tan idiota.
O eso me gustaría creer.
— ¿Cómo sabes de Robert?
Perpleja.
— ¿Fue tu boda tan fantástica como la de Jules?
¡Eso Tyler! Destrúyela.
— La mía no fue tan grande, ni pública. Yo no soy ninguna heredera, sólo soy la segunda hija, Aiden es el importante en la familia... o lo era ¿No es así hermanito?
— Cállate Emily, voy a casarme de todas maneras, no me he rendido.
Rodé los ojos.
— ¿Quieres que te meta los anillos por el culo? — inclinándome hacia él— Te dije que no me voy a casar ¿Qué parte no entiendes?
— Le haré la vida imposible a tu noviecito y al resto de delincuentes con los que vives entonces — hablando calmado, tomando la caja de terciopelo— Tú sólo dame tiempo, sacaré todos los trapitos al sol.
Tragué grueso, preocupándome de inmediato, esa sí que era una buena nueva amenaza.
— No hay nada que pueda llevarnos a prisión, tú tranquila — Tyler tomó mi mano, dándole un ligero apretón— No caigas en sus chantajes bebé.
Tyler jamás me dijo así.
¿Está usando ese apodo para joder a Emily? Mi corazón no puede con tantas emociones, no me gusta que juegue conmigo.
— ¿Estás seguro?
Quitando mi mano de entre las suyas.
No me gustaba esta sensación de vacío y confusión que se arremolinaba en mi estómago, en estos momentos, no estoy cien por ciento segura de poder confiar en él, necesito tiempo.
— Seguro, así que... — viendo nuestras manos separadas con confusión— No le hagas caso, no te vas a casar con él, estás conmigo ahora.
— Cuando me la llevé, también estaba contigo — hablando con ese molesto tono de voz arrogante— Y ya vez cómo salió todo.
Tyler se levantó de la silla con rapidez, provocando que esta callera al piso con estruendo, llamando la atención de las personas en las mesas a nuestro alrededor, empuñó su mano y tomó impulso, dispuesto a romperle el rostro a Aiden, llegué justo a tiempo para detenerlo, sintiendo un dolor profundo en mi mano izquierda, joder...
— No lo golpees ¿No ves que eso es lo que quiere? — mirándolo mal— Aiden jamás da un paso en falso.
Mi ex prometido aplaudió con lentitud, levantándose.