Si yo les contara todo lo que viví para llegar aquí, es de no creer. La cagaré en más de una ocasión, de que lloro, pues sí, de que hago llorar, pues también, pero risas no van a faltar, eso lo aseguro.
¿Qué resultará del romance entre un prostituto...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Cinco años pasaron en un abrir y cerrar de ojos, Charlie y Claire crecen demasiado rápido a mi parecer, están en su primer año de escuela y debo admitir que... son un torbellino, traviesos y de lengua suelta como ellos solos, muy despiertos en inteligentes, y esa sonrisa hermosa que tienen... no puedo dejar de pensar en Smile cuando me muestran esa amplia sonrisa cuadrada mientras achinan los ojos, sin duda, ellos, Smile y la Free Souls es lo mejor que me pasó en la vida.
— Pero... Claire ¿Por qué le hiciste eso a tu muñeca?
Escuché decir a Smile, caminé hacia el cuarto para ver a qué se refería, Claire tenía su muñeca con cinta adhesiva cubriéndole la boca, también en sus manos y piernas juntas, casi parecía un secuestro de muñecas.
— Porque me dijo puta — señaló con naturalidad— ¡Mírala! Tiene rostro de culpable.
Smile y yo intercambiamos miradas, intentando no carcajear.
Los niños han compartido demasiado con la Free Souls, intentan controlar el lenguaje, pero siempre se les sale más de un improperio.
— Claire, puta es una mala palabra, no lo digas, no está bien.
Le explicó mi ruludo a nuestra hija, acuclillándose frente a ella.
— Papá, yo sólo dije lo que Susi la muñeca me dijo — levantando las manos con inocencia— Yo no digo malas palabras, Charlie si las dice.
— ¡Oye! — el mencionado salió de su escondite en la pila de peluches, mirando mal a su hermana— Yo no te acuso Claire, no seas soplona.
Mirándola mal.
— No hay que ser soplones, eso es cierto — acuclillándome— Los hermanos deben cubrirse, son cómplices de fechorías siempre, prefiero eso a que se estén acusando entre ellos.
— Entonces, sólo para aclarar — dijo mi niña— si hacemos cosas malas y ustedes nos preguntan muchas veces si fuimos nosotros, no se enojarán si no les decimos.
— Prefiero eso cariño, prefiero eso.
El sonido del timbre nos alertó.
— Bien, llegó la hora, nos vamos preciosas, debe ser la niñera.
— Me gusta Zara, es muy amable y divertida.
Carcajeó Claire, tomó de la mano a Charlie y bajaron las escaleras con cuidado, esperando a que abriéramos la puerta, ellos saben que no deben abrir la puerta por muy conocida que se escuche la voz al otro lado.
Smile fue quien abrió la puerta, era la niñera, tras ella, venía Tyler y Emily, normalmente dejamos a los niños juntos, se entretienen bastante.
— Hola Zara, adelante, pasa, ya sabes la rutina, los números de teléfono en el refrigerador, dinero sobre el mesón, deben ir a la cama a las diez y ya tomaron su baño, sólo... vigila que no hagan sus fechorías de costumbre.